Las III Jornadas Anti Represión abordan cuestiones de género y orientación sexual

La LGTBfobia supone la mayor causa de delitos de odio en España por segundo año consecutivo. El año pasado se produjeron 126.742 denuncias por violencia doméstica y de género. Echando un vistazo a estos datos -proporcionados por el Ministerio de Interior y  el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad- cabe resaltar la importancia de coloquios como el que se ha celebrado recientemente en el hemiciclo de Letras de la Universidad de Murcia, las III Jornadas Anti Represión: Mujer y LGTB.

Ponentes del coloquio.

Ponentes del coloquio. Fotografía: Francisco Molina

El coloquio comienza captando al instante la atención de todos los asistentes. Cristina Guirao, profesora de la Universidad de Murcia, nos invita, en silencio, a reflexionar sobre tres cuestiones que me gustaría que pensarais antes de leer su respuesta.

La primera: “¿De qué hablamos cuando hablamos de género?”

No se debe confundir el género con el sexo, pues este último no es más que una cuestión genética.  Aclarado esto, el género, en palabras de Cristina Guirao, “no es mas que una construcción social en la que interpretamos un rol impuesto por la sociedad”. Esto abre el debate a la segunda cuestión:

“¿Se nace mujer o se llega a serlo?

Para el feminismo no cabe duda de que se llega a serlo. La sociedad se preocupa de educar a las mujeres, al igual que a los hombres, para que se comporten de cierta manera: “La sociedad impone a las mujeres unas tareas que, indirectamente, crean injusticias sociales que las alejan del mercado público y las convierte en ciudadanos de segunda categoría”.

Por tanto, ¿es el género algo determinado?

No. Como hemos visto, es una construcción social, “por tener un sexo no tienes por qué aceptar un determinado rol”.

Así, queda reflejado que la dicotomía entre el género masculino y el femenino es algo construido por la propia sociedad. El problema radica en que esa dicotomía lleva asociada una dualidad de poder y sumisión. Propone Cristina Guirao, no sin razón, intentar que la relación de poder, en caso de que deba haberla, no vaya marcada por la relación de géneros, sino de sujetos.

En la misma línea feminista (sobre la cual me permito recordar que el feminismo no reivindica la superioridad de la mujer sobre el hombre, sino una igualdad de derechos entre ambos), Lola Pérez, presidenta de MUJOMUR y conocida en las redes sociales como Doctora Glas (https://twitter.com/DoctoraGlas), hace una panorámica histórica sobre la lucha por los derechos de la mujer.

Lola Pérez durante el coloquio.

Lola Pérez durante el coloquio. Fotografía: Francisco Molina

Destaco el momento en el que aclara el término feminaziSí, ese término que tanto les gusta usar a los que critican el feminismo. El concepto nació en los 90 cuando un periodista americano lo usó para descalificar a aquellas mujeres que defendían el aborto. Sería adecuado que en la actualidad lo dejáramos de lado, al igual que esas expresiones que califican a todas las feministas de abortistas, lesbianas, “malfolladas” y un largo etc. Se puede estar a favor o no del movimiento feminista, pero ese tipo de críticas sin sustento no hacen más que demostrar el desconocimiento que tiene su emisor sobre el tema.

En el coloquio también se trata el polémico tema de la prostitución. Miguel Ángel García, del Comité de Apoyo a las Trabajadoras del Sexo (CATS), afirma que existe heterogeneidad en cuanto al motivo por el cual una mujer ejerce la prostitución. Para él, aunque por desgracia la trata de mujeres con fines sexuales es una realidad, se debe admitir que hay quienes ejercen la prostitución por voluntad propia.

Por otro lado, reivindica la necesidad de modificar la regulación al respecto. Pone de relieve que las sanciones actuales hacia la prostitución “sirven para muy poco; las multas no hacen que esas mujeres dejen de trabajar”. Añade además que “no se aborda la raíz del problema, que en este caso es económico”.

Por último, es Pablo Nicolás Zaragoza, del colectivo LGTB NO TE PRIVES, quien se encarga de dar voz a esta parte de la sociedad. Para los que aún no conozcáis el término, LGTB es la forma abreviada con la que se denomina al colectivo de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales. En ocasiones se les añade a estas siglas una “I” de Intersexualidad (‘persona que nace con genitales no definidos’) y una “Q” de la expresión inglesa Queer (‘raro, al margen del sistema’).

Explica Pablo Nicolás que la LGTBfobia está en todas partes, en pequeños detalles que nos pasan inadvertidos. ¿Dónde se aprende? En el colegio, en casa, con los amigos… Desde que uno es pequeño es posible que se vaya impregnando del rechazo a lo diferente. Hay quienes desarrollan esta fobia porque es más cómodo pertenecer a la mayoría: “Cuando alguien se sale de los patrones de género impuestos por la sociedad, otra persona se encarga de señalarlo”.

Manifiesta que es en el instituto cuando más se agrava la LGTBfobia, y en numerosas ocasiones no se sabe cómo atajarla. Los adolescentes pueden no sentirse fuertes para quejarse porque eso supondría una “salida del armario” y quizá no estén preparados, mientras que los profesores que quieran denunciar esa LGTBfobia se plantean si se lo dicen a los padres del alumno o al propio alumno, pensando que el tema quizá no quiera ser tratado por ambas partes. Pablo Nicolás deja así ver que se entra en una dinámica en la que nadie quiere abordar ese tema y se convierte en una patata caliente. “Lo deseable es la visibilidad, aunque sea un proceso largo y costoso”, concluye.

A continuación os dejo un mapa de los derechos de lesbianas y gays en el mundo, actualizado en 2013. En gama de verdes se muestran los países en los que se reconoce la homosexualidad y en gama de rojos y amarillos aquellos en los que se persigue.

 

Mapa de derechos de gay y lesbianas en el mundo.

Mapa de derechos de gays y lesbianas en el mundo. Fuente: ILGA.

 

La situación de los LGTB, tal y como afirma Pablo Nicolás y es palpable en nuestro día a día, ha mejorado con el tiempo. Cada vez hay más libertad y se acepta mejor la condición sexual y de género de cada individuo. Sin embargo, al igual que ocurre con los derechos de la mujer, para que se produzca una igualdad completa y sean aceptados totalmente en la sociedad, es innegable que aún queda camino por recorrer.

 

CC BY-NC-ND 4.0
Las III Jornadas Anti Represión abordan cuestiones de género y orientación sexual por Alba Marqués está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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