Mila Font: “El acuerdo de la Unión Europea y Turquía es cínico, cruel, inhumano e ilegal”

 Del 11 al 24 de abril tendrá lugar en Murcia la campaña “Seguir con vida” de Médicos Sin Fronteras en colaboración con la Universidad de Murcia. En ella podrá encontrarse todo tipo de actividades desde exposiciones, seminarios o mesas redondas hasta una experiencia de realidad virtual y cuentacuentos para los más pequeños.

 Con motivo de esta campaña entrevistamos a Mila Font, delegada de Médicos Sin Fronteras de la Comunidad Valenciana, Región de Murcia e Islas Canarias, sobre el papel que desempeña esta organización médica y humanitaria internacional.

Pregunta: ¿Cómo llegaste hasta Médicos Sin Fronteras? 

Respuesta: Yo soy economista y durante los años que estuve estudiando estuve activa en una asociación internacional de estudiantes porque desde siempre me había gustado saber lo que pasaba en el mundo. Estuve fuera trabajando en otros países y a la vuelta, en busca de dónde poder trabajar y que también fuera internacional, vi que una parte interesante era la cooperación y la acción humanitaria. Me puse en contacto con varias asociaciones y la que primero me respondió fue Médicos Sin Fronteras. Fue en 1994 cuando el genocidio de Ruanda y necesitaban gente que hablara inglés y francés. Tuve suerte porque no tenía tanta experiencia pero mi currículum llegó en un momento en el que necesitaban gente con un perfil como el mío.

P: O sea, que no fue vocacional… ¿Por qué seguiste en Médicos Sin Fronteras?

R: En MSF (Médicos Sin Fronteras) encuentras gente que ha querido desde siempre trabajar con nosotros y han estudiado medicina o enfermería, y luego está el otro grupo de gente como yo, que se lo encuentra por sorpresa. Encontré algo en lo que podía utilizar mis conocimientos de una manera en la que ayudara a gente que lo estaba pasando mal y eso hizo que siguiera adelante con la organización. Tuve la suerte de estar en un proyecto difícil pero a la vez con gente que sabía mucho y que me aportó su experiencia. Vi en primera persona de qué sirve el trabajo de Médicos Sin Fronteras porque estaba a pie de campo. Yo creo que sobre todo lo que hace falta (porque si no, no seguirías) es que te preocupe el otro, o que veas que puedes ayudar a otras personas. Creo que eso es lo más importante de lo que hacemos.

Mila Font en una exposición de MSF en la UMU

Mila Font en una exposición. Fuente: UNIVERSIDAD DE MURCIA

P: ¿Crees que hoy en día a nuestra sociedad le falta empatía?

R: Pues de alguna manera creo que sí, que muchas de esas imágenes que vemos en la televisión y que nos pudieron impactar en su momento, ya es como que bueno, una más, un niño más que se muere de hambre o un niño más refugiado en Grecia o una persona más enferma de Ébola. De hecho, lo que queremos desde MSF con esta campaña es derribar eso. Las actividades que hemos buscado y que vamos a estar haciendo lo que buscan es generar esa empatía, y el que tú puedas pensar en esas otras personas que no están teniendo tanta suerte como tú solo por donde han nacido. Que no se quede en un simple número de refugiados o de víctimas, ya que detrás de ellas hay una persona, una historia, hay una vida y nosotros pensamos que hay que darla a conocer para que sea más fácil ponerse en la piel del otro.

P: ¿Cómo te sientes al ver las noticias sobre la crisis de los refugiados sirios?

R:  Enfadada. Muy enfadada. De hecho creo que llevo enfadada como… no sé, muchos meses. Enfadada porque primero, no creo que Europa esté tomando las decisiones o esté aplicando las políticas que debería aplicar; y segundo, porque es que encima lo que están haciendo es hacer muchísimo peor la situación de esas personas, que encima están huyendo de una guerra. La parte buena, si lo miro desde una parte egoísta, es que yo con mi trabajo intento cambiar eso.

P: ¿Qué opinas del acuerdo de la Unión Europea y Turquía y de las devoluciones de refugiados que se están llevando a cabo?

R: Es una vergüenza. El acuerdo es cínico, cruel, inhumano e ilegal. En MSF hemos puesto en marcha una operación enorme para  poder responder. En 2015 fueron 30 millones de euros: 20 millones en actividades en el terreno, en tierra; y 10 millones en los barcos que hemos puesto en el Mediterráneo porque había que rescatar personas mientras la Unión Europea miraba para otro lado. Hemos tomado una decisión, que ha sido muy difícil, y es dejar de trabajar en esos campos que la Unión Europea está utilizando para luego devolver gente a Turquía. Ya no trabajamos dentro de esos campos porque pensamos que hacerlo es ser cómplice de esa política que se está poniendo en marcha.

P: En los días malos, ¿qué es lo que te hace seguir adelante?

R: Saber que el trabajo que hacemos sirve de algo. Porque hay momentos en los que dudas, hay muchísimos momentos del día a día muy frustrantes. Por ejemplo: cuando nos bombardean un hospital, secuestran a alguien del equipo o cuando intentas que se hable en los medios de algo y no consigues espacio porque se lo lleva todo el fútbol.  Pero al final, lo que más frustra es saber que hay muchas necesidades en otros sitios y que no puedes llegar.

P: ¿Qué metodología sigue MSF a la hora de actuar en un conflicto o catástrofe?

R: Por un lado, nosotros tenemos lo que se llaman “proyectos regulares” y por otra, “los proyectos de emergencia”. Los regulares son a medio plazo como estar en una zona llevando los centros de salud con clínicas móviles, etc. Pero lo que siempre tenemos es una antena puesta. Habremos hecho un análisis de cuales son los riesgos que hay en esa zona a nivel de salud, los posibles escenarios, por ejemplo: en una zona de tifones o una zona donde hay ataques y la población se desplaza, una zona endémica de Malaria… Hacemos ese análisis y en base a ello hacemos planes de prevención  por si pasa algo para estar preparados. Así tenemos preposicionado a personal identificado y un equipo de respuesta a emergencias que están dispuestos a salir en cualquier momento. Así somos capaces de, en menos de 72 horas, meter equipo de recursos humanos y de suministros en cualquier parte del mundo porque ya hemos hecho ese análisis previo. Actualmente estamos en 70 países.

P: Mucha gente piensa que vuestra organización esta únicamente compuesta por personal sanitario, ¿es eso un problema a la hora de encontrar voluntarios?

R: En MSF, la mitad del personal que trabaja con nosotros son perfiles sanitarios, y la otra mitad son no sanitarios. O sea, que realmente hay de todo. Yo soy economista, hay informáticos, ingenieros, etc. Pero sí que no se conoce tanto esa faceta. Está claro que Médicos Sin Fronteras es una organización de acción humanitaria-sanitaria. Nosotros nos vamos a centrar en salvar vidas y aliviar el sufrimiento de las personas a las que asistimos, pero para poder llevar eso a cabo se necesita un hospital con agua, letrinas, sistema de saneamiento, etc. Si no tienes todo eso, tú como médico no vas a poder hacer nada. Por eso es tan importante esa otra parte de personal, sobre todo si hablamos de una respuesta a un desastre natural. Es muy importante la logística.

voluntarios de MSF

Voluntarios de la campaña Seguir con Vida formándose. Fuente: MÉDICOS SIN FRONTERAS

P: ¿Qué  perfil debe tener un voluntario?

R: Yo creo que el perfil necesario sería el de una persona que se preocupa por los demás, que no quiere quedarse de brazos cruzados y que decide hacer algo más.  Yo hablo de la gente que trabajamos en MSF como indignados con la situación que viven muchas personas y decidimos hacer algo, y eso se aplica también a los voluntarios. Luego depende de la disponibilidad que tengan. Vemos cuál es el aporte que puede tener cada uno dentro de la organización y le asignamos tareas. Depende también un poco del perfil profesional que tenga cada uno.

P: ¿Qué permanencia se les pide a los voluntarios?

R: Nosotros tenemos un voluntariado muy puntual, muy relacionado a tener campañas o actividades concretas como es ahora el caso de Murcia. Sí que tenemos un grupo de voluntarios, pero está en estado latente y cuando tenemos una campaña se activan y empiezan a hacer las actividades que toquen. Va un poco a picos. Al no tener muchos voluntarios, hemos establecido este convenio con la Universidad de Murcia porque además nos interesa mucho el publico universitario. De aquí es de donde saldrán los futuros recursos humanos de MSF, los futuros socios y los futuros periodistas que puedan hablar de lo que hacemos, incluso los futuros líderes del país, y esperamos que tomen decisiones que puedan mejorar la vida de muchas personas. Cualquier persona nos puede echar una mano. También nos viene muy bien que se nos dé apoyo a través de redes sociales.

P: ¿Trabajar en una ONG es un trabajo sacrificado o se puede compatibilizar con la vida familiar?

R: Yo he tenido suerte porque mi pareja también está en este mundillo. Lo conocí en África, también trabajaba con MSF pero de otro país, y decidimos seguir juntos y hacer este trabajo. Lo que también pasa es que para poder llevar esa vida en pareja y luego familiar hay algunas cosas a las que tienes que renunciar. En nuestro caso no cogíamos proyectos donde fuésemos a estar separados más de seis meses. Hemos tenido que buscar ese tipo de acuerdos.

P: ¿Qué posición toma MSF frente a la mala situación de la mujer en los campos de refugiados?

R: Cuando hablas de salud pública cuanta más gente cubras mejor. Cuando hablamos de medicina humanitaria, como es en nuestro caso,  mi objetivo es asistir a los que peor están. Y en ese cupo se encuentran las mujeres y los niños en muchísimos casos. Ahora mismo estamos viendo que las llegadas en estos últimos meses a Grecia han aumentado muchísimo el número de mujeres y niños. Hablamos de la mitad que están llegando. Eso hace que nosotros, para poder responder a esas necesidades, tengamos que hacerlo mucho más atentamente. Una de las  actividades de la campaña “Seguir con Vida” va a ser hablar sobre cuál es la asistencia que damos a las mujeres y cómo tenemos en cuenta que están en una situación de desventaja y que tenemos que hacer un esfuerzo extra para poder llegar a ellas.

P: ¿Qué esperas de esta campaña?

R: Lo que espero es que todas esas personas a las que podamos llegar con la campaña cambien un poco la  percepción que tienen de esas otras personas que viven en las guerras y que puedan llegar a empatizar. Y desde luego, darse cuenta de que se puede ayudar desde aquí.

P: ¿Qué consejo le darías a una persona, por ejemplo un universitario, que a través de esta campaña decida trabajar en Médicos Sin Fronteras?

R: Lo primero sería empezar a trabajar como voluntario. Y si es en esta campaña, mucho mejor (ríe). Hay un requisito muy importante y son los idiomas. Sin idiomas no se puede trabajar en MSF porque somos equipos muy internacionales. También, cada vez más hay formación específica como másters y cursos más especializados para este tipo de cosas. Pero algo clave, y más siendo universitario, es estar informado de lo que pasa en otros sitios y ahora, con los medios tecnológicos, es mucho más fácil ponerse al día.

CC BY-NC-ND 4.0
Mila Font: “El acuerdo de la Unión Europea y Turquía es cínico, cruel, inhumano e ilegal” por Paula Rodríguez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Noticias relacionadas