Beethoven & Händel en Sala Rem

La Orquesta Universitaria de Murcia se enfrenta a un nuevo escenario, dirigida por Jorge Losana

El  jueves tuvimos el placer de asistir a un atípico concierto para la conocida Sala Rem. No es de extrañar el escenario, ni el día, pues afortunadamente en nuestra ciudad acostumbramos a tener una oferta de bolos envidiable… La sorpresa es, ¿una orquesta convencional en un escenario para bandas? Lo mejor para algunos, el repertorio, y para otros, la situación en sí.

Jorge Losana, joven director de la orquesta, merodeaba por la sala junto a sus músicos, afincados en la barra junto a la que se accede al escenario. Vestían de negro, la mayoría con camisetas de la Universidad y no se separaban ni un centímetro de sus instrumentos. La sala era un continuo goteo de gente de todos los perfiles: profesores, alumnos, amigos, compañeros de conservatorio o simplemente aficionados a la música clásica se concentraban en la pista, como en cualquier otra circunstancia, dispuestos a bailar.

A las 22.30h la orquesta se preparaba en sus puestos, el director coge el micrófono antes que la batuta y da unas pequeñas directrices a seguir: “Por favor, acérquense. Pueden bailar, beber, eso sí, mantengan sus teléfonos móviles en silencio”. Losana insiste en que sintamos la música y nos expresemos, sin la rigidez de una actuación formal y con los ingredientes de una interpretación magistral. Los músicos tratan de afinar a sus espaldas, la concertino marca un La para sus compañeros. “Por cierto, os pido que aplaudáis siempre, da igual que no hayamos terminado… En cualquier momento, por favor, aplaudid”, vuelve a pedirnos el director.

La OUM actúa en la Sala Rem

La OUM actúa en la Sala Rem, Fotografía: VICTORIA FERNÁNDEZ

Tras unas palabras introductorias a la obra “Music for the Royal Fireworks” de Händel, el primero de los movimientos, “un himno por la paz” como explica Jorge, es interpretado con una energía voluptuosa. Se palpa en las caras de la audiencia que no pierde detalle a cada gesto de la batuta. Nos sumerge en los instrumentos que empiezan un fraseo y nos traslada a los siguientes que responden perfilando finos matices perfectamente audibles.

En este ambiente sonaron tres piezas más, en un tiempo que transcurría irreal. Los aplausos cumplían con las expectativas de Jorge; incluso hubo algún baile, además del que él mismo se marcaba dirigiendo el concierto. Estaba siendo muy suelto en sus movimientos pero con una concordancia especial, la colección de sonrisas en sus músicos era increíble.

Al finalizar el repertorio de Händel, se anuncia el descanso. Las sensaciones son múltiples y lo comentamos al salir con algunos músicos. “Normalmente no se explica lo que tocamos porque ya lo pone en la programación”, comenta Jaime, violonchelista de la orquesta. También lo hablamos en la barra con una camarera: “Reconozco que en mi casa a veces me pongo Radio 5”. Y es que, en calidad de afición a la música clásica sorprende la asistencia: un exitoso número y una satisfacción general… Aún falta Beethoven.

Tras la pausa de diez minutos, se repite el proceso de afinación, el concierto está a punto de reanudarse y la expectación de nuevo es alta, de hecho justo a los pies del escenario se ha sentado un grupo de jóvenes. De Beethoven vamos a oír a “Las Criaturas de Prometeo” . Inician la interpretación tras una rápida contextualización de la obra.

Violinista de la Orquesta Universitaria

Violinista de la Orquesta Universitaria, Fotografía: VICTORIA FERNÁNDEZ

En este punto del concierto, la dinámica iba pidiendo alguna novedad para aquellos oyentes menos familiarizados con el género. Más aún cuando por cultura general conocemos a los compositores pero no a las obras seleccionadas, no es difícil perder la atención y, tanto la orquesta como Jorge, son conscientes.

Finalizada la primera pieza, el director se gira a la audiencia. Está agitado, “ahora por favor, que se preparen unos cuantos voluntarios que deseen dirigir la orquesta por mí”. Ya se intuyen voces de aprobación y es después de tocar la segunda canción de Beethoven cuando requiere los aspirantes. Son tres, la primera chica, por imitación, lo resuelve bien; la siguiente no logra que la orquesta le haga mucho caso pero agita con gracia la batuta… El tercer y último voluntario es un showman, hizo sudar a los músicos haciendo giros imposibles sobre sí mismo, Jorge se partía de risa a los pies del escenario.

Ahora ya estamos en nuestra salsa, el director vuelve a su posición y anuncia una obra en la que destacarán el violonchelo solista, una clarinete, un arpa y un fagot, también conocido como “la flauta marrón”, bromea Losana. Antes de interpretarla, los músicos mencionados tocan por libre luciendo sus dotes: el violonchelo opta por la conocida Suite No. 1 de Bach mientras que sus compañeros son más modernos, incluso comerciales. El arpa por ejemplo, se marcó unos acordes a la guitarra eléctrica aunque no pudimos verle, ni a él ni los instrumentos que tocó (arpa y teclado) porque lo tapaba una columna.

Esta pieza fue la única del repertorio con solos, para mí las mejores interpretaciones fueron las del violonchelo y el clarinete, pero ninguno de los músicos erró en sus frases. Al término, Jorge presentó uno por uno al resto de la orquesta —gesto muy agradecido en calidad de músico.

Con esta última obra de Beethoven finaliza el repertorio, por supuesto el público no podía aguantar las ganas de más. Especialmente después de haberse tomado todas las libertades posibles, como beber, aplaudir, bailar, reír y sentir sin límites. El bis para cerrar, a petición de los propios músicos, fue la primera pieza interpretada de Händel. La más extensa de todo el repertorio y seguramente la más ensayada porque como nos ha confesado el propio director, esta pieza la interpretaron ante el Rey en su visita a la Universidad el pasado mes de septiembre.

Imagen de perfil de Victoria Fernández Castillo

Victoria Fernández Castillo

Enamorada de la crónica y la entrevista. Por instrumento tengo un teclado: a veces dibuja historias, otras interpreta melodías. Siempre viajo ligera de equipaje.

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Beethoven & Händel en Sala Rem por Victoria Fernández Castillo está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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