Carmen Buyolo o cómo ser una escritora autodidacta con éxito

Son las seis de la tarde de un sábado cualquiera, he quedado con Carmen Buyolo. Nuestro punto de encuentro es una cafetería. Llega puntual, eso me gusta. Decidimos entrar en busca del lugar más adecuado para que le haga una ronda de preguntas. El ambiente huele a café y té, resulta embriagador. Hay unas cuantas mesas ocupadas al principio, pero nosotras nos dirigimos al fondo. Me encanta la decoración de este lugar, simula una casa con sus distintas estancias lo que hace que resulte todavía más acogedor. Hay numerosos cuadros, estatuas, lámparas y relojes que parecen sacados de otro siglo. Incluso flores. El murmullo de la gente acompaña a la música que suena de fondo, junto con el ruido de la cafetera y el movimiento de los camareros tras la barra. Carmen es una joven escritora yeclana llena de historias. Su trayectoria comenzó hace tiempo cuando decidió ponerse a escribirlas, pero fue hace cuatro años cuando se atrevió a revelarlas, a que vieran la luz. De momento solo ha publicado dos de ellas: Vínculo, su primera novela y Entre cortinas de guerra, la segunda. Para la entrevista se ha recogido su pelo rubio en una coleta y se ha puesto sus gafas negras de pasta. Lleva un maquillaje sencillo y no ha dudado en ponerle un poco de color a sus labios. Ha venido acompañada con sus dos libros bajo el brazo. Al sentarnos los ha colocado en la mesa de forma cuidadosa, los lleva a todas partes. Al fin y al cabo son parte de ella. Nuestras bebidas ya están servidas así que decido comenzar la entrevista.

Carmen Buyolo Ibáñez es la autora de dos novelas. Foto: María Sánchez Melero

Carmen Buyolo Ibáñez es la autora de dos novelas. Foto: María Sánchez Melero

Carmen Buyolo Ibáñez nació en Yecla. Estudió hasta terminar la Educación General Básica; lo que se conoce popularmente como EGB. No siguió formándose por circunstancias de aquel momento que no se lo permitieron, aunque no lo descarta. “Algún día estudiaré Filología Hispánica que es lo que verdaderamente me gusta”-dice con una sonrisa- en cuanto el trabajo me lo permita.” Eso sí, tiene muy claro que lo haría a distancia.

Desde que terminó sus estudios hasta ahora, ha trabajado en lo mismo, el sector del mueble. Argumenta que es lo que más predomina en Yecla y lo que más conoce. También ha estado una temporada dedicándose a las ventas de ese mismo sector. Le pregunto si le gusta su trabajo y me dice que sí. Es creativo porque partes de la nada para crear un sofá, en este caso, que es de lo más entiende ella. “Necesitas tratar mucho con la gente y eso me gusta”, añade.

Pasión por la escritura

Pero sin duda, su gran pasión es escribir. Desde pequeña ha tenido una imaginación muy desarrollada, hasta tal punto que muchas veces ha llegado a confundir la realidad con la ficción. “Yo me inventaba mil historias, llegaba un momento que hasta me las creía”, cuenta. También le encanta la historia y hubo una época de su vida en la que leyó muchos libros de esto, sobre todo de historia de España. Con dieciséis años tomó una decisión, fue el punto de inflexión. “Llegó un momento en el que decidí por qué no empezaba a escribir todas esas historias que yo me inventaba, por qué no plasmarlas en un papel”. Y así fue. Sus primeros textos los escribió en libretas a mano hasta que su madre le compró una máquina de escribir automática. Hace una leve pausa para beber de su refresco y continúa diciendo: “para mí fue un sueño porque adelanté mucho”. Después vino el ordenador portátil que todavía conserva.

“Llegó un momento en el que decidí por qué no empezaba a escribir todas esas historias que yo me inventaba”

Vivir de la literatura es algo que, cada vez más, lo visualiza como una realidad y no como un sueño. A modo de consejo me dice: “Lo que tú deseas tienes que perseguirlo como sea, aunque no venga todo de cara- y con coraje añade- hay que seguir para adelante”. Lo que importa es marcarte un objetivo e ir a por él. Ella se siente satisfecha de que en ningún momento se ha echado para atrás ni se ha desilusionado. Nunca se sabe que te puede salir por delante del camino. “Hasta ahora me van las cosas muy bien”, dice satisfecha. Cuenta con la ayuda de mucha gente, por ejemplo, de Yolanda Candela, su mano derecha. Ella es la que se encarga de buscar todos los eventos y las promociones fuera de Yecla. “Tengo un gran apoyo con ella y lo hace de una forma altruista”. Pero no solo está ella, a lo largo de su trayectoria se ha encontrado con mucha gente dispuesta a ayudarla.

Fotografía realizada durante la entrevista. Foto: María Sánchez Melero

Fotografía realizada durante la entrevista. Foto: María Sánchez Melero

Sus primeros pasos

No para de sonreír, se nota que es feliz. Le menciono que realicé una búsqueda en Internet y encontré muchos relatos suyos en un blog. Entre las entradas estaba la sinopsis de Entre cortinas de guerra y el prefacio de Vínculo, ambas en el año 2010. Me sorprendió ver que estos proyectos los había tenido tanto tiempo en el horno. ¿Por qué no habían visto antes la luz? “Yo he escrito mucho pero hasta que presenté Vínculo no había publicado nada”, cuenta. Tiene escritas muchas novelas, relatos, novelas cortas e incluso alguna obra de teatro.

Todo lo que tiene que ver con el mundo de la escritura le apasiona. Pero quiere más, le gustaría aprender a escribir guiones. “Siempre quiero aprender más aunque todo lo que he hecho ha sido de manera autodidacta porque no he asistido a talleres ni cursos de escritura”, confiesa. Lo que sabe es porque ha leído mucho y de muy variados autores.

“Siempre quiero aprender más aunque todo lo que he hecho ha sido de manera autodidacta”

¿Sus ídolos literarios? Le encantan los clásicos. De la literatura inglesa se queda con Shakespeare, tiene toda su obra. Otros que también le agradan son Jame Austin, Tolstoi o Gustavo Adolfo Bécquer; entre otros. “Los dramaturgos me gustan mucho porque mis novelas tienen mucho drama y muchas tragedias, aparte de historias de amor intensas”.

En cuanto a escritores actuales, no duda en elegir a Carlos Ruiz Zafón con su libro La sombra del viento, también nombra a Carlos Mendoza Garriga con La ciudad de los prodigios o Dulce Chacón con La voz dormida. Le deleitan aquellos escritores que describen mucho las emociones, que te hacen sentir. Ella también es capaz conseguirlo.

Un ejemplo claro de esto es su primera novela: Vínculo. La presentó por primera vez al público en la Casa Municipal de Cultura el 25 de febrero de 2011. Es una novela juvenil ambientada en Yecla en los años 90 y en algunos lugares de la ciudad de Alcoy. Asegura que fue una gozada escribir esta novela. Está escrita con mucho sentimiento. Carmen afirma que: “Lo que yo disfruté al escribirla ha quedado plasmado y al lector le llega”. Al principio pensó que iba a ir dirigida a un público de entre dieciséis y treinta años, más o menos, pero se llevó una sorpresa al ver que no ha sido así. Lo leen tanto hombres como mujeres y de todas las edades. Todos le sacan algo.

Carmen con sus dos novelas junto a la Basílica de la Purísima de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Carmen con sus dos novelas junto a la Basílica de la Purísima de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Yecla como escenario de los hechos

Una pregunta que le hacen siempre es que si hay parte de ella en las novelas, si son historias reales o por el contrario, son ficción. “Está mi esencia porque lo he escrito yo, ha salido de mí pero las historias no son reales ni la gente tampoco”, aclara. Por ejemplo, Vínculo está basada en su adolescencia, en cómo se divertían, cómo era el instituto y las relaciones sociales entre la gente joven de aquella época. Todo esto ha cambiado mucho. Siempre que puede intenta sacar algo de su pueblo en las novelas. En este caso le venía perfecto como escenario. “También pude promocionar así el sector del mueble y la vida en Yecla”, comenta. Sin quererlo, su novela ha servido de promoción turística porque ha recibido muchos mensajes de gente de otros lugares que está deseando venir simplemente por ver los sitios en los que se desarrolla la novela. Y, tal vez, encontrarse con Gabriel y Ela, los protagonistas de la historia.

“Las historias que escribo no son reales ni la gente tampoco”

También lo ha presentado en todos los pueblos cercanos, en Murcia o en la Feria del Libro de Valencia. Esta última fue una experiencia muy gratificante para ella. Pudo codearse con escritores de renombre como Inma Chacón o Pilar Urbano, a las que les regaló su novela. Vendió muchos ejemplares, recibió valiosos consejos e incluso Televisión Española le hizo una entrevista.

Pero Vínculo ha llegado aún más lejos. Cuando la anterior reina de España, doña Sofía de Grecia, hizo una visita a Yecla se llevó con ella un ejemplar firmado. Esto fue gracias al alcalde Marcos Ortuño Soto, quien hizo posible la entrega entre tantas normas de protocolo, aunque Carmen no se lo pudo entregar personalmente. A las dos semanas recibió una carta de la Casa Real. “En la carta me decían que habían leído la dedicatoria, que a la reina le había gustado mucho y que me deseaba lo mejor. Es una carta que la tengo guardada. Es muy significativa- dice mientras sonríe al recordarlo- más que por mí, por la alegría de mi padre, fue él el que la cogió”.

“Creo que con Vínculo no he recibido una mala critica”

Ahora su novela ya va por la tercera edición y también está en Amazon. Asegura que: “Es una sensación indescriptible y una satisfacción muy grande” y explica que más que por todos los números que se han vendido es por toda la gente que le para por la calle y los mensajes que recibe. “Yo creo que con Vínculo no he recibido una mala critica”. Me quito el sombrero, aunque me comenta que las únicas críticas que ha recibido son debidas al tamaño de la letra. Su obra tiene 415 páginas con letra muy condensada. “Quitamos los descansos, los márgenes, todo. Queríamos que saliera un precio asequible. Por eso la letra está muy junta y pequeña”, justifica.

Carmen leyendo su novela Entre cortinas de guerra en la Plaza del Ayuntamiento de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Carmen leyendo su novela Entre cortinas de guerra en la Plaza del Ayuntamiento de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Enamorada de su pueblo

Pero Carmen Buyolo no se dedica solo a sus libros o su trabajo, forma parte de otros proyectos como el de la Escuela de Fútbol ciudad de Yecla, de la que es la madre honorífica desde el año 2013. En este proyecto quedan unidos el deporte y la cultura de la ciudad, aspectos un poco reñidos de vez en cuando. Se lo propuso el presidente, Alex Ortiz. “Me hizo mucha ilusión, es muy bonito ser la madre honorífica de un club de deporte enfocado para niños”, manifiesta. Además, y esto es algo más personal, también fue elegida como quinta dama para las fiestas de San Isidro ese mismo año. Asegura que no quería salir de reina, simplemente quería vivir la experiencia. “Al final son todo experiencias que te sirven para nutrirte y poder escribir historias”. También quería darle el placer a su hermana de presentar a alguien con las ropas que ella había confeccionado. Carmen es una enamorada de las fiestas de su pueblo, de todas.

Uno de los proyectos que tiene en el aire es crear “La ruta de Vínculo”, a modo de similitud con lo que se ha hecho en Barcelona con el libro La sombra del viento. Fue una propuesta que hicieron desde el Club de Lectura de la Casa de Cultura pero, por desgracia,  ha quedado en el aire. Confiesa, a modo de primicia, que puede que lo grabe ella misma y explique en cada una de las locaciones qué pasa ahí y por qué eligió esos sitos, para después subirlo a las redes sociales y poder compartirlo con sus seguidores.

Su esperada segunda creación

Su segundo hijo literario es Entre cortinas de guerra. Lo ha presentado este año, el día 20 de febrero, mismo mes que su primera novela, en el Auditorio Municipal. Una historia de amor adolescente centrada a finales de los años 30 en Madrid. Se trata de una novela histórica, todo tiene que ser veraz aunque la historia sea ficticia. “Para escribir esta novela he tenido que documentarme mucho porque no podía cometer errores con un tema tan delicado como fue la Guerra Civil en España. Quería demostrar que puedo escribir algo más que historias de amor”, manifiesta.

“Con Entre cortinas de guerra quería demostrar que puedo escribir algo más que historias de amor”

La presentación fue un éxito rotundo, de hecho, acudió más público del esperado y muchos no pudieron entrar. Añade que: “Fue un acto precioso, el auditorio se llenó. Fue una noche muy especial”. Cuando presentó Vínculo todavía era una desconocida. Con la experiencia adquirida estos últimos años cuenta que: “Con Vínculo  me dejé cosas en el tintero por la inexperiencia y también porque ahí no me ayudaron, lo hice casi todo yo sola. Pensé que cuando presentase otra novela ciertas cosas no se me pasarían, como por ejemplo: invitar a escritores de Yecla, a gente de la docencia, personalidades de la cultura…esto ahora sí que lo he tenido muy en cuenta. Tenía muchas ganas de arroparme de gente, Vínculo me ha abierto  muchas puertas y me ha posicionado como escritora. Hice muy poca publicidad pero el auditorio se llenó porque había una gran expectación”.

Firma de libros tras la presentación de su segunda novela en el Auditorio Municipal de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Firma de libros tras la presentación de su segunda novela en el Auditorio Municipal de Yecla. Foto: María Sánchez Melero

Cuando presentó su primer libro todo era nuevo para ella. Estaba muy nerviosa y tenía vergüenza de hablar en público. Todo lo vivió de una manera muy intensa, como su historia. “Con Entre cortinas de guerra ya tenía más experiencia y desenvoltura, pero aun así, la emoción me pudo y cuando subí al escenario no pude hablar”. Sus actos suelen ser muy amenos, le gusta unir la literatura con la música. “A mí me gusta mucho hacer este tipo de cosas, tenía muy claro que yo no iba a estar sentada. Con Vínculo tenía claro que sería así y con Entre cortinas de guerra lo he vuelto a hacer”, dice mientras sonríe.

A estas alturas de la entrevista tengo una pregunta rondándome por la cabeza, y es que si cree que tiene un fenómeno fan y si le gusta. Se ríe. “Es bonito porque te demuestra que tu trabajo está bien hecho, que ha llegado a la gente y a cambio recibes ese cariño y esa incondicionalidad de ver que hago diferentes actos y hay caras que siempre están. Es satisfactorio”. También tiene numerosos seguidores en las redes sociales. “Es una maravilla porque este trabajo es muy solitario y cuando lo presentas al mundo y lo compartes recibes esa satisfacción”, agrega.

Las musas le visitan por la noche

Es un trabajo solitario que ella prefiere hacer por las noches, cuando todo se queda en calma. “La noche a mí me inspira mucho”. Asegura que no ha tenido ningún lapsus, que siempre que se sienta escribe, pero que sus mejores creaciones siempre han sido en la soledad que le da la noche. A veces ha llegado incluso a bajar la persiana para crear la oscuridad. “Aprecio los días de sol para leer, pero para escribir prefiero los días de tormenta”. ¿Y qué hay de sus manías? “Escribo con música, siempre, y dependiendo de lo que esté escribiendo elijo de un tipo u otro. Lo primero que hago es poner la música, luego ya respiro hondo, miro el ordenador y empiezo”. Se crea su propia atmósfera literaria.

La misma atmósfera consigue que se cree el lector cuando lee una de sus novelas. De momento disponemos de dos libros para poder disfrutar de la esencia que deja Carmen Buyolo en sus escritos, pero tranquilos, que vendrán más. Sin lugar a dudas esta joven nos regalará más novelas con las que poder reír y llorar. Le pregunto por su futuro. Me contesta que espera tener el despacho o el sitio de trabajo que a ella le gustaría y, por supuesto, escribir. Es algo que siempre ha soñado y como me ha dicho al principio de la entrevista, no va a parar hasta conseguirlo.

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María Sánchez

Me encontrarás en la sección de actualidad. "Una dosis de rebeldía cotidiana ha sido siempre necesaria para ser buen periodista".

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Carmen Buyolo o cómo ser una escritora autodidacta con éxito por María Sánchez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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