Crítica: “El cuaderno de Sara”, de Norberto López Amado

  • El film de López Amado nos presenta la triste y cruda realidad de África en un intento de concienciarnos, pero que acaba en la conformidad del espectador

Cartel de la película. Fuente: www.filmaffinity.es

La película dirigida por Norberto López Amado y escrita por Jorge Gerricaechevarría, El cuaderno de Sara, nos adentra en el corazón de África de la mano de Belén Rueda. Además, cuenta con la colaboración de los actores Manolo Cardona, Nick Devlin e Iván Mendes, y con la exquisita fotografía de David Omedes. El argumento versa básicamente sobre cómo la protagonista, Laura, viaja hasta El Congo en busca de su hermana Sara y, hasta llegar a ella vive un periplo de peligrosas y tormentosas aventuras.

Lo más importante es que esta cinta nos da a conocer la historia de África, la lamentable situación en la que se encuentran allí mientras nosotros vivimos en nuestra burbuja de capitalismo y consumismo descontrolado. A través del viaje de Laura, se nos alienta la reflexión sobre lo que cuesta satisfacer algunas de nuestras “necesidades”, ya que la explotación de minerales como el coltán -utilizado en la microelectrónica y telecomunicaciones- es la causa de las guerrillas que tienen lugar en estas regiones de África. Se refleja de manera muy evidente cómo los intereses del Estado y de los países occidentales acaban destruyendo las vidas de millones de personas; estamos hablando de niños soldado, de violaciones, de mutilaciones, de asesinatos.

López Amado nos presenta la triste y cruda realidad de África en un intento de concienciarnos, llegamos a sentir el padecimiento de Belén Rueda como propio. Pero, al final, acabamos conformándonos porque da la sensación de que, como se repite más de una vez en la película, “en África no hay nada que pueda cambiarse”. Sólo queda la resignación, seguir con nuestras acomodadas vidas y ,a veces, la lástima, nunca la culpa.

Escena de la película. Fuente: ocio.diariodemallorca.es

Lo loable del largometraje que quede claro -por si todavía no lo estaba- es que las empresas occidentales contribuyen a que las guerrillas locales sigan esclavizando y maltratando a sus gentes, puesto que son ellos los que no solo lo pasan por alto sino que realizan negocios con ellos para poder adquirir determinados minerales muy preciados en el mercado. Además, los Gobiernos y las Naciones Unidas muestran una actitud totalmente pasiva respecto a la horrible situación.

Sin embargo, el mensaje final no termina de ser esclarecedor y parece entenderse que no quedan esperanzas, por tanto, cualquier intento de cambiar algo es inútil.

Es predecible que la película será un éxito de taquilla -y más tratándose de una producción de Telecinco cinema-, pero no se le augura buen futuro en los próximos premios y festivales de cine. Al menos, habrá removido las conciencias de más de uno.

 

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Crítica: “El cuaderno de Sara”, de Norberto López Amado por Esperanza Hernández Martínez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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