Crítica – La Cumbre Escarlata: fantasmas del pasado

Tom Hiddleston y Mia Wasikowska, protagonistas de un bello romance gótico. Fotografía: Universal Pictures/Legendary Entertainment.

Tom Hiddleston y Mia Wasikowska, protagonistas de un bello romance gótico. Fotografía: Universal Pictures/Legendary Entertainment.

En los últimos años, el cine de terror nos ha proporcionado propuestas muy similares unas a otras, con numerosas películas sobre presencias ocultas o demoníacas que atormentan a los incautos o pecadores. En su última película, Guillermo del Toro regresa al género que le dio la fama tras su homenaje al cine de mechas y monstruos gigantes con Pacific Rim y le da un enfoque mucho más intimista respecto a otras producciones. Esta es, en efecto, una historia de fantasmas, pero ,por una vez, el terror no nos lo causan ellos, sino personajes muy humanos con secretos oscuros.

La película nos lleva a principios del siglo XX, a Búfalo, Estados Unidos, hogar de la joven Elise (interpretada por Mia Wasikowska), hija de un rico empresario viudo en cuya vida siempre han estado presentes los fantasmas desde la muerte de su madre. A pesar de estar cortejada por su amigo de la infancia (Charlie Hunnam), ella sólo desea convertirse en escritora en un mundo donde las mujeres apenas tienen oportunidades en un género que no sea el romántico. Sus sentimientos sobre el amor cambian tras conocer al misterioso Thomas Sharpe (Tom Hiddleston), un atractivo noble inglés que ha viajado hasta EEUU en busca de financiación para su proyecto minero en compañía de su hermana Lucille (Jessica Chastain). Tras aceptar la propuesta de matrimonio de Thomas, Elise viajará a la casa de la familia Sharpe en Inglaterra, donde los fantasmas de su pasado volverán en su busca para ayudarle a resolver el misterio que envuelve a los hermanos Sharpe y el hogar en el que viven.

Desde el principio del filme, lo que más sorprende es la atención puesta en cada detalle, en la ambientación y el vestuario de los personajes. Los tonos cálidos de EEUU y los vestidos de Elise contrastan con la frialdad y la oscuridad presente en la ruinosa casa de los hermanos Sharpe.  Estos dos son lo mejor de la película: Tom Hiddleston, a pesar de la dificultad del personaje, transmite un magnetismo difícil de resistir que va más allá de la pantalla y Jessica Chastain, impecable en todos sus trabajos, se desborda especialmente hacia el final de la película. Mia Wasikowska resulta demasiado sobreactuada en algunas ocasiones pero en general actúa como una protagonista bastante convincente. El personaje de Charlie Hunnam es el más plano de todo el filme, siendo esencialmente un héroe unidimensional y poco interesante en una película por lo demás prometedora en todas sus facetas. La banda sonora es apropiada sin más, sin ningún otro propósito que ayudarnos a sumirnos en la historia. Los efectos especiales sólo están presentes en las escenas de fantasmas y resultan más que apropiados para una película de este tipo.

Seamos sinceros: esta película no está hecha para amantes del cine de terror. Es un homenaje al romance gótico, al mundo que expresaban autores como Mary Shelley en “Frankestein”, y el elemento fantástico que proporcionan los fantasmas en una casa encantada no es sino un medio para contar la historia de Elise y Thomas. Esta no es una película que te haga saltar del asiento a cada momento (más de un susto resulta un tanto predecible), es la propia ambientación la que nos tensiona constantemente y nos hace sentir como a Elise: perdidos dentro de un hogar claustrofóbico y lleno de secretos. Cualquier persona que ame las buenas novelas góticas y de misterio estará encantada con la película, y cualquier aficionado del cine de Del Toro también. En definitiva, “La Cumbre Escarlata” es una buena elección para cualquier persona que busque algo diferente entre las ofertas tradicionales del género en esta época de Halloween.

 

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Paula Mut

Soy aficionada a los cómics, las series de televisión, el cine, los libros y los videojuegos. Tengo especial predilección por los superhéroes. Sígueme en Twitter: @kyunvampiregirl

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  • Miki

    Personalmente, no soy seguidora del género de terror. Esa tensión incómoda y el gore por el gore me mantienen alejada de cualquier película de este género.
    Pero parece que esta vez alguien ha decidido ir más allá de los demonios y las posesiones malignas, del simple morbo que tanto triunfa hoy en día.
    Por una vez veré una película del género de terror sin temor a perder el sueño durante semanas.
    Además, creo que la veré con otros ojos después de esta magnífica crítica.