Crítica — Los Vengadores: la Era de Ultrón (2015)

Ya han pasado tres años desde que Marvel revolucionó el cine de superhéroes con el estreno de “Los Vengadores”, una auténtica fantasía “friki” repleta de acción y efectos especiales que hizo las delicias de los espectadores de todo el mundo, y que instauró un listón muy alto para todos aquellos que intentasen igualar su idea de un universo cinematográfico compartido (idea que DC está intentando seguir instaurando nuevas franquicias de “Batman” y “Superman”)

Reparto de "Los Vengadores: La Era de Ultrón"

Reparto de “Los Vengadores: La Era de Ultrón” durante la presentación de la película en la San Diego Comic Con 2014. Foto: Gage Skldmore https://www.flickr.com/photos/gageskidmore/14779506326/

Tras tres películas individuales de sus personajes más conocidos (la decepcionante “Iron Man 3”, la entretenida “Thor: El mundo oscuro” y la espectacular “Capitán América: El Soldado de Invierno) y una sorpresa inesperada de la mano de “Guardianes de la Galaxia”, Marvel vuelve con Joss Whedon y los héroes que les hicieron convertirse en una de las sagas más queridas y taquilleras de todos los tiempos. Esta vez, “Los Vengadores” no es un punto de convergencia de todas las narrativas del universo (como ocurrió en la Fase 1, iniciada por “Iron Man”), sino un capítulo más en una épica que ha venido para quedarse, y que seguirá dando que hablar durante bastantes años. Por ello, es bastante importante que hayan visto o que al menos se conozcan las principales tramas del resto de películas Marvel, desde “Iron Man” hasta “El Soldado de Invierno”.

Los héroes más poderosos de la Tierra se reúnen esta vez para enfrentarse al malvado Ultrón, una inteligencia artificial creada por el propio Tony Stark que pretende erradicar la raza humana de la Tierra. Los personajes siguen con unas dinámicas muy similares a las de la primera entrega, pero con cambios sustanciales:  Tony Stark igual de ocurrente que siempre pero cada vez más asolado por sus propios demonios, Capitán América como un auténtico líder y que choca constantemente con Stark (un preludio de lo que será “Civil War”), Thor cada vez más cercano a la personalidad del dios nórdico en los cómics… Aquellos héroes que se descuidaron más en anteriores entregas logran redimirse en esta secuela: un Hulk magistralmente interpretado por Mark Ruffalo que hace que merezca la pena esperar a las películas grupales para verle en acción y un Ojo de Halcón que por fin se luce como personaje, y que sirve de punto de unión entre unos héroes próximos al desastre. La Viuda Negra, interpretada como siempre muy eficazmente por Scarlett Johansson, también logra muy buenas dinámicas en pantalla, aunque se ve en parte relegada a una trama amorosa que puede resultar un poco chirriante.

Uno de los elementos más esperados de esta nueva entrega eran los nuevos miembros del equipo: la Visión y los gemelos Maximoff. El primero es de una elegancia espectacular, que se come la pantalla cada vez que aparece y con una personalidad fascinante, y que seguramente resultará muy importante en la próxima Fase 3. Los hermanos tampoco se quedan muy atrás: Quicksilver posee una actitud descarada y un tanto chulesca, pero resulta un gran aliado y sus poderes de ultravelocidad son divertidos de ver; mientras que la Bruja Escarlata (que, personalmente, es el gran descubrimiento de la película) controla algo hasta ahora nunca visto en el universo Marvel (y que se verá desarrollado en la película individual del “Doctor Extraño”): magia, que usa tanto como modo de ofensa y defensa como para manipular mentalmente a nuestros héroes, a los que hará enfrentarse contra sus peores pesadillas. Y por último, queda Ultrón, el gran villano del film: probablemente uno de los mejores villanos de Marvel hasta ahora, con una presencia imponente (que mejora bastante con la voz de James Spader en versión original) y que de verdad presenta una amenaza lo suficientemente grande como para obligar a los Vengadores a reunirse para salvar la Tierra, respondiendo así a las quejas de muchos fans, que consideraban que los villanos no eran lo suficientemente peligrosos.

La película transcurre rápido, entre largos períodos de diálogo y batallas frenéticas, y en ocasiones se notan los cortes que realizó el director para que tuviese menor duración (2 horas y media, que se puede ver ampliada si los rumores son ciertos y se lanza una edición extendida). No obstante, la película no se hace pesada en ningún momento, y los momentos cómicos no resultan fuera de lugar, cosa que sí que ocurría a veces en la primera película. Esperemos que algunas cosas que no se explican en la película sí se aclaren en las escenas eliminadas de la versión en DVD o en futuras secuelas.

En conclusión, “Los Vengadores: la Era de Ultrón” no es el gran clímax del universo cinematográfico de Marvel. Ni siquiera es el verdadero final de la fase 2 (recuerden que en julio se estrena tras un accidentado rodaje “Ant-Man”), y presenta muchos interrogantes y muy pocas respuestas sobre el futuro de estos héroes. Lo que sí que ofrece es más de dos horas de entretenimiento, y probablemente una de las mejores películas de Marvel en general, llegando a superar a su predecesora en muchos aspectos.

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Paula Mut

Soy aficionada a los cómics, las series de televisión, el cine, los libros y los videojuegos. Tengo especial predilección por los superhéroes. Sígueme en Twitter: @kyunvampiregirl

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