Crítica – Star Wars, Episodio VII: El Despertar de la Fuerza

Póster promocional del nuevo capítulo de la saga Star Wars. Fuente: Disney/Lucasarts Ltd.

Póster promocional del nuevo episodio de la saga Star Wars. Fuente: Disney/Lucasarts Ltd.

Si había alguna película que pudiese desbancar en la taquilla de 2015 a sagas tan icónicas como Los Vengadores o Parque Jurásico, esa era la nueva entrega de Star Wars. Casi cuarenta años después del estreno de Una nueva esperanza, el universo creado por George Lucas se expande de nuevo en esta continuación de las películas originales. El veterano realizador, ante las críticas recibidas tras el lanzamiento de la serie de precuelas, ha decidido pasar el testigo de director a J.J Abrams, que ya revitalizó la otra gran saga sobre viajes espaciales: Star Trek. Después de muchos meses de especulaciones y esperas, este fin de semana por fin se estrenó este nuevo capítulo que relata la historia de una nueva generación de Jedis y villanos, de jóvenes que deben escoger entre el lado luminoso y el lado oscuro de la Fuerza.

Los protagonistas de esta trilogía ambientada treinta años después de las aventuras de Luke, Leia y Han Solo son Rey (una grandiosa Daisy Ridley), una joven chatarrera de pasado incierto; Finn (John Boyega), un soldado de asalto que decide pasarse al bando luminoso; y Poe Dameron (Oscar Isaac), el piloto estrella de la Resistencia, heredera de la Alianza Rebelde. Juntos deberán enfrentarse a la Primera Orden, una oscura organización heredera del Imperio de Darth Vader y liderada por el misterioso Kylo Ren (Adam Driver). La película pronto ignora a Poe para centrarse en Rey y Finn, acompañados por diversos personajes de entregas anteriores y otros nuevos secundarios, en un nuevo viaje a través de la galaxia.

A pesar de que al principio puede parecer que no son más que otros clones de Luke y Leia, pronto son desarrollados lo suficiente para tener su propia personalidad: ella se presenta aún más valiente y poderosa de lo que fue Leia en su día (un agradecido avance para aquellos a los que nos frustró la debilidad de Padme en las precuelas); él actúa como un héroe inseguro y muy consciente de su origen. Poe es un personaje muy carismático, pero poco aprovechado, al igual que la Capitana Phasma (Gwendoline Christie) del bando de la Primera Orden. No obstante, ambos han sido confirmados para siguientes entregas con mayor protagonismo. Kylo Ren es un villano un tanto irregular y que causará división de opiniones entre los asistentes al filme: a pesar de los esfuerzos del guión por darle profundidad, no termina siendo un villano tan icónico y terrorífico como Darth Vader, pero aun así es bastante memorable y presenta una amenaza a tener en cuenta. Los papeles de los personajes originales de las primeras entregas (Leia, Han Solo, Chewbacca, C3PO…) son obviamente más reducidos para otorgarle protagonismo a los nuevos héroes, pero se mantienen fieles a sus personalidades originales y no resultan una decepción en ningún momento para los fans más veteranos de la saga.

Abrams ha aprendido de los errores que cometió su predecesor en las precuelas y ha prestado atención a todos los detalles: son numerosas las referencias a la primera película (atención al homenaje a la escena de la Cantina) y se han combinado tanto los efectos por ordenador como los físicos para evitar la sensación de irrealidad de las precuelas. John Williams se presta de nuevo a proporcionar una nueva banda sonora que acompaña al filme sin recurrir a los temas originales. Los nuevos alienígenas y androides se han diseñado con mimo y resultarán simpáticos para el espectador, al contrario que grandes errores como Jar Jar Binks. En el guión son evidentes las similitudes con Una nueva esperanza. No obstante, los nuevos personajes y los giros de trama hacen que la película se mantenga por sí sola, aunque es obvio que aquellos que hayan visto otras entregas de la saga la apreciarán más.

Es difícil intentar explicar lo buena que resulta esta película sin recurrir a los destripes. Pero lo es. Puede que a aquellos que nunca les interesó la saga esta entrega no les haga cambiar de parecer. Sin embargo, sí que sé que esta entrega fue la primera en mucho tiempo que me hizo sentir la misma emoción que cuando conocí el Halcón Milenario y a su tripulación por primera vez. Es una nueva historia para una nueva generación, y son éstos quienes deben disfrutarla. Y si además respeta el espíritu original de la saga y nos hace disfrutar como niños otra vez, mejor que mejor. Toca esperar dos años más para la nueva entrega de esta historia cuyos protagonistas ya se han ganado nuestro apoyo. Que la Fuerza nos acompañe a todos (aún más durante esta espera) siempre.

 

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Paula Mut

Soy aficionada a los cómics, las series de televisión, el cine, los libros y los videojuegos. Tengo especial predilección por los superhéroes. Sígueme en Twitter: @kyunvampiregirl

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