El fenómeno Morrissey

Hasta que las páginas oficiales del SOS 4.8 revelaron el plato fuerte para su octava edición, ver al líder de The Smiths en Murcia sonaba totalmente utópico. Es cierto que el británico ya había visitado España recientemente y que la primera cita de su gira tuvo lugar en Lisboa pero… ¿Morrissey en Murcia? Sí, el indiscutible cabeza de cartel de nuestro festival estrella deslumbra en la primera noche de mayo.

El concierto daría comienzo hacia las 22.40h tras la actuación de Supersubmarina en el escenario Estrella Levante. El lapso de tiempo entre ambos artistas se hizo agónico, en mi caso me encontraba en mitad de la masa ferviente de fans –entre las 30.000 personas que asistieron– y me debatía entre permanecer ahí, en compañía de mis amigos, o adentrarme hasta las primeras filas para ver con mis propios ojos al líder de The Smiths.

De pronto un cántico de ópera irrumpe acompañado por tres toreros con su capote (proyectados en una amplia pantalla). Al fin el cantante y su banda toman el escenario, los seis se dividen en dos filas girados unos frente a otros y se dedican una reverencia ritualista. La masa de gente estalla emocionada, mi esfuerzo por no perder el equilibrio de puntillas es insuficiente. A lo lejos, el genio británico saluda vestido de azul con un detalle plateado en la camisa. “¡Socorro, socorro!”, exclama jugando con el nombre del festival. Los músicos, por su parte, llevan camisetas que prolongan el narcisismo de Morrissey acompañadas con tirantes. Camisetas con su nombre, hurra por el merchandising.

  • Concierto no apto para festivales

Abre el repertorio con Suedehead y el público derrocha pasión, así que debía intentar verle por todos los medios. Despedí a los amigos con la esperanza de encontrarlos más tarde y me hice entre el gentío. Como era de esperar durante la travesía me empujaron y me quemaron con cigarrillos, apenas pude asimilar las siguientes canciones pero conforme avanzaba el amor por Morrissey iba in crescendo.

A duras penas logro establecer un espacio vital en la tercera fila, durante al menos treinta segundos no muevo un músculo pues, Morrissey está demasiado cerca. La camisa destaca el azul de sus ojos, el tupé impasible desde los años ochenta y esa pose única: contoneo constante y gesticulación facial. Exageradamente él, extasiando a la mayoría de los presentes con su voz y sus letras, derrochando vehemencia.

Morrissey en el SOS 4.8

Morrissey en el SOS 4.8. Fuente: LA VERDAD

Con la siguiente canción salgo de mi estupor. Llega el primer tema de The Smiths de la noche: Stop Me If You Think You’ve Heard This One Before, que no fue reconocido por la mayoría del público. Si algo tienen de horribles los conciertos de viejas glorias en festivales de modernos es que, hay un alto de probabilidades de que aquellos que asisten por escuchar los hits se aburran esperando ese valioso donativo. Tal y como ocurrió con Damon Albarn (Blur y Gorrillaz) en el SOS 4.8 2014.

La sorpresa llega con First of the Gang to Die, una canción que invita a bailar por su sonido fresco y la ironía de la letra. El pistoletazo lo da Morrissey acercándose al extremo derecho del escenario, agita el brazo. Todos nos miramos unos a otros en busca de una interpretación a esos aspavientos, hasta que la incógnita se transforma en envidia. Los de seguridad suben a un chico al escenario y abraza a su ídolo que hábil, no se detiene cantando. El gesto fue como un flashback a algunos de los conciertos más emblemáticos de The Smiths.

Entre canción y canción Morrissey apenas pronuncia algunas frases, echamos en falta las polémicas consignas antituarinas a las que el artista nos tiene acostumbrados. Y por si fuera poco los siguientes temas suenan monótonos, salvo Istambul, una de las sorpresas del setlist y Speedway, el previsible punto de inflexión del concierto.

Sangre de toro 

En la pantalla se proyectan dos imágenes de un toro cogiendo a un torero. Escuchamos The Bullfighter Dies y el público se reanima coreando el nombre del soberbio Morrissey. La nueva canción en la que literalmente dice “the bullfighter dies and no nobody cries because we all want the bull to survive” (el torero muere y nadie llora porque todos queremos que el toro sobreviva) y además tiene el detalle de mencionar nuestra ciudad entre Madrid, Sevilla, Barcelona, Málaga y Valencia. Exquisita rima con Murcia (Murssia).

Bruce Lee sustituye a los toros en el escenario. Es la cara de Everyday Likes Sundays, un verdadero deleite que agradecemos acompañando a coro en los estribillos… Luego olvidamos la melodiosa voz. El peor golpe llega de la mano del segundo tema de The Smiths, el temido a la par que elogiado Meat is Murder con el que el cantante denuncia de excesivo sufrimiento de los animales de granja. De forma idéntica a la del álbum de estudio, los mugidos de vaca inundan La Fica pero lo peor, sin duda, es el vídeo que los acompaña.

El crimen cárnico 

El impacto es brutal, se dan reacciones para todos los gustos. Desde repulsión extrema hasta adoración, pasando por incomprensión e impotencia. Me llama la atención que un grupo de chicas se escabullen indignadas. Quizá no entiendan el mensaje aunque reconozco que de no ser por mi curiosidad, las habría seguido en la huida… Durante la canción sentí deseos de volver a ver el espectáculo de puntillas. Lo único que consiguió centrarme de nuevo en el escenario teñido de rojo, fue el silencio de Morrissey junto con el potente sonido de la percusión. Es el momento en el que el cantante da la espalda al público y se arrodilla con las manos sobre la cabeza frente a las imágenes ilícitas de pollos, vacas y toros masacrados. Concluye el batería golpeando simultáneamente un bombo y un gong de grandes dimensiones. En la pantalla leemos: “What’s your excuse now?” (cuál es tu excusa ahora).

Tras la indigestión, escuchamos todavía conmocionados Scandinavia, un tema que no logra revivir al público. A punto de cumplir la hora y media de show, la agitación ahora la protagoniza la incógnita de si habrá o no hit de The Smiths de postre. Y el tema seleccionado por Morrissey para la ocasión es What She Said (The Smiths), una despedida que sólo conforma a aquellos que solemos escuchar durante horas la discografía del máximo exponente del sonido Mánchester. Sin bises, el británico se despide y nos deja con la miel en los labios.

Concierto no apto para festivales, aunque quién le diría a los murcianos que podrían ver a Morrissey sin salir de la Región… Si no es por el presupuesto del SOS 4.8 y la fama que se está cobrando a nivel nacional e internacional, podríamos haber seguido soñando con verle en otra ciudad. Por supuesto, nos contentamos con los dieciocho temas que escuchamos el pasado viernes y con haber visto al fenómeno en persona.

Imagen de perfil de Victoria Fernández Castillo

Victoria Fernández Castillo

Enamorada de la crónica y la entrevista. Por instrumento tengo un teclado: a veces dibuja historias, otras interpreta melodías. Siempre viajo ligera de equipaje.

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El fenómeno Morrissey por Victoria Fernández Castillo está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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  • IMFB

    Increíble el entusiasmo y lo bien que escribe esta periodista. He leído sus dos artículos y a cual mejor, me ha hecho sumergirme en la situación en la que se encontraba e imaginármelo todo. Escritura simple, clara y concisa. Buen fichaje para el “El Periodicum”.