Gabriela Amorós: “El arte y la literatura pueden cambiar la vida”

  • Hemos estado con la artista Gabriela Amorós, que nos ha hablado de pintura y literatura
Gabri

Gabriela Amorós. Foto: www.laemocionindomable.com

Una tarde calurosa como pocas se han visto en Murcia, un servidor está en la terraza de un bar frente a una gran artista: Gabriela Amorós. No podríamos definirla como una persona corriente, ya que aglutina demasiada magia en su interior, que debe sacarla fuera bien en forma de poesía, prosa o pintura.

Gabriela Amorós Seller es pintora de imágenes muy profundas, de esas que calan muy hondo en el subconsciente, imágenes que son poesía, ya que Gabriela es además una gran poetisa, creadora de una poesía tan desnuda como las protagonistas de sus obras artísticas.

En esa tarde, con un granizado cada uno y mil y una cosas que contar, me dispuse a conocer más a Gabriela Amorós.

Pregunta: ¿Cómo comenzó en el mundo de la pintura?

Respuesta: Empecé a través del dibujo. Dibujaba desde muy pequeña como muchos niños que empiezan con el lápiz a dibujar, y es cierto que tuve un período experimental con el óleo, pero retomé de nuevo el dibujo porque eso es lo que a mí me gusta. Es algo que he hecho siempre como algo natural y forma parte de mi vida, como cuando iba a un viaje, llevaba una libreta y dibujaba; es con la técnica del grafito con lo que me he sentido más cómoda y lo que he decidido desarrollar. El grafito es considerado un material muy humilde aunque yo pretendo que tenga una posición más noble; además se trata de un material que tiene para mí connotaciones no sólo de mi infancia, sino también de la naturaleza, ya que el grafito es carbono y es algo abundante en la naturaleza, de hecho, en algunos dibujos rindo homenaje al grafito.

P.: ¿Y en el de la escritura?

R.: Van a la par. Mi tiempo libre lo dedicaba fundamentalmente a escribir y a dibujar. Lo que más escribo es poesía, pero también escribo relato; de hecho, en La Fragua Cero, mi primer libro editado, hay parte de relato breve y parte de poesía, pero en breve sacaré un segundo libro que va a ser puramente de poemas. Para mí todo esto es una forma de relacionarme con el entorno, tenía esas dos herramientas con las que yo me sentía cómoda y es formar un lenguaje paralelo al prosaico.

P.: ¿Qué le inspira?

R.: Cuando era niña me inspiraba el mundo que me rodeaba, me surtía del mundo, del paisaje, o la naturaleza, que me inspiraba muchísimo, pero he virado hacia temas que me interesan, sobre todo de filosofía y algunos ilustradores como Gustave Doré, o John Martin, que fue otro gran ilustrador del siglo XIX. Me gusta mucho el arte barroco y el renacimiento, sobre todo me gustan los períodos de transición, Leonardo Da Vinci, y de hecho, en algunos de mis dibujos incorporo sus inventos, y me encantaría pasar alguna vez un rato en su taller, además era un genio y muy polifacético.

P.: ¿De qué otros artistas bebe?

R.: Me inspira mucho la literatura, la filosofía, la poesía… Es más, en mi dibujo El Triunfo de la Poesía aparecen varios versos en su lengua de origen. Desde Safo, hasta DanteOvidio, o incluso reflexiones de Milan Kundera en otra obra, un dibujo que se llama Hades está basado en unos versos de Apollinaire, por lo que me surto mucho de la filosofía, o incluso de lingüistas como en mi dibujo La Flor de los mil nombres que es un homenaje a gran parte de determinados teóricos de la literatura, o muchas veces me inspiran textos.

P.: ¿Qué pretende transmitir con su arte?

R.: No tengo un objetivo claro, además son dibujos muy discursivos, muy simbolistas, pero me gusta que a la persona le entretenga y le encuentre su sentido o no, que le transmita algún sentimiento. Lo que más me gustaría es que el dibujo entrara a través de una emoción.

P.: Háblenos de su exposición “El Estuario Rojo”.

R.: Lo primero es que su título es el de mi segundo poemario, y es además un nombre simbólico porque si confluyen el agua dulce y el agua salada y así se forma grosso modo un estuario, pues yo he hecho un paralelismo con el ser humano, porque la confluencia del alma y la materia es lo que crea al ser humano y aludiendo a unas palabras de Da Vinci del hombre y su paralelismo con la naturaleza, que dice que “el hombre está compuesto por ríos y lagos de sangre” (que era la idea del sistema sanguíneo), así que la figura del estuario está en mi dibujo El Triunfo de la Poesía, en el cual aparece una mujer llena de venas y esa figura simboliza el estuario rojo, con lo cual ello da nombre al siguiente poemario, a la figura del dibujo y a la exposición, que consta de once dibujos expuestos en el edificio Convalecencia; lleva desde el 15 de septiembre hasta el 14 de octubre, día en el que termina.

P.: Háblenos de La Fragua Cero.

R.: Es mi primer libro de poemas y relatos. Es un viaje por el lenguaje: comienzo con un lenguaje denso y opaco hasta terminar con un lenguaje más luminoso y poético; es también un homenaje a la poesía, ya que (realizando simbología con el título) si en una fragua sometes al fuego un metal, aquí es la palabra la sometida a un proceso y tras derretirla la hago llegar al verdadero lenguaje poético. La primera parte consta de nueve relatos que van aligerándose poco a poco, volviéndose más poéticos hasta llegar realmente a la poesía.

P.: ¿Opina que, por tanto, la poesía y la pintura pueden estar muy unidas?

R.: No sólo muy unidas, yo además pienso que, como decía Whalt Whitman, “la poesía (y yo añado el arte) pueden cambiar el mundo”; no obstante, desde un punto de vista individual, de que a alguien puede cambiarle la vida. Por ejemplo, si alguien de ochenta años mira una obra o lee un libro, ya que puede descubrir algo nuevo en el arte o la pintura, así que ya cambiará un poco su forma de ver el mundo.

P.: ¿Qué nuevos proyectos tiene en mente? 

R.: Además del segundo libro estoy con la Universidad de Murcia y mis dibujos. Además tengo ahora una exposición en el Museo Arqueológico de Jumilla, y mi proyecto inmediato es seguir aprendiendo.

P.: ¿Con qué temas suele jugar en sus obras?

R.: Hay muchísimo de mitología, filosofía; hay temas muy alegóricos, como el poder de lo femenino en mis pinturas. En mis dibujos, además, suelen existir dos planos: uno visual y otro que se aleja, que es el plano del misterio, por lo que suelen estar ambientados en grutas, lugares oscuros… Y que sea totalmente atemporal, por lo que en sí el cuadro es un telón a algo que no se deja ver del todo, a algo oculto más allá.

P.: ¿Qué cree que la gente siente al ver sus obras?

R.: No lo sé. Habrá gente que le horrorice y no lo diga, o no, pero en cualquier caso pretendo que la persona sienta algo, que algo se mueva dentro de ella.

P.: ¿Cómo ve la cultura en la sociedad actual?

R.: Teniendo en cuenta que se han suspendido de muchos planes de estudio asignaturas como la filosofía o la historia del arte, pienso que así se pierde una visión interdisciplinar del mundo. Yo creo que se le está dando demasiada importancia a la ciencia y en mi opinión debe existir un diálogo entre arte y ciencia porque una a otra se pueden surtir de muchas cosas. Así que mi idea es que también el arte puede cambiar el mundo al igual que la ciencia también lo está cambiando.

P.: ¿Le ha ocurrido alguna anécdota curiosa que nos pueda contar?

R.: Sí, hace años yo daba tumbos en la pintura y no encontraba lo que quería hacer, pero hay una anécdota muy curiosa de mi infancia, y es que mi padre era un coleccionista empedernido de publicaciones por fascículos relacionadas con temas esotéricos y espirituales. Un día llegó a mis manos un ejemplar de la editorial Salvat de una enciclopedia, y ese fascículo se llamaba Historia de la Brujería en España y el título  me produjo una atracción tremenda y recuerdo que al abrirlo me quedé fascinada, por lo que cada mes esperaba el siguiente fascículo; y recuerdo una imagen que apareció en uno de esos fascículos, La Ronda del Sabbat, que luego encontré años después por internet y volví a recordar esos momentos. Esos fascículos además contenían obras de DoréMartinGoya… y gracias a ese cuadro tuve una regresión a mi infancia y ya supe con esas obras qué quería dibujar.

P.: ¿Qué consejo daría a las personas que les gusta el arte?

R.: Yo creo que cuando un niño empieza a dibujar y lo hace bien, ya aceptamos la idiosincrasia de dirigirlo a un puesto de trabajo pero no, yo creo que es innato en cada uno y no hay que pensar en profesionalizar, ya que el mundo artístico es muy subjetivo; así que, cada cual tome el arte como un hobbie o como un trabajo, pero que se sienta a gusto.

Imagen de perfil de Christian Nieto Tavira

Christian Nieto Tavira

Estudiante de Periodismo en la UM, blogger y poeta. Amante de las series, el cine, los libros y la música.

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Gabriela Amorós: “El arte y la literatura pueden cambiar la vida” por Christian Nieto Tavira está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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