Ignacio Martín Lerma: “No hay que dejar de luchar por los sueños aunque parezcan imposibles”

  • Ignacio Martín Lerma habla de sus grandes pasiones: la arqueología, el cine y la poesía, mostrando cómo es un maestro de las tres facetas
Ignacio Martín Lerma (www.twitter.com)

Ignacio Martín Lerma (www.twitter.com)

Ignacio Martín Lerma es doctor en Prehistoria y profesor de la Universidad de Murcia, arqueólogo, divulgador científico (recientemente ha abierto su web), cineasta y poeta.

Como director, ha co-dirigido el corto “Merry Little Christmas” (junto a Manuel Marín) y ha dirigido y guionizado los cortometrajes Oscuro silencioRolMosquicidioFríoInvierno y Días extraños, además de dirigir videoclips para artistas musicales del panorama nacional como FunambulistaLuis Eduardo AuteRoad Ramos

En cuanto a la literatura, tiene un poemario publicado, de nombre Primer Plano, y ha colaborado en los poemarios de La Chica Metáfora Amaia Barrena.

 

El Periodicum: ¿Cómo comenzó en el mundo de la poesía?

Ignacio Martín Lerma: Yo crecí viendo escribir a mi padre. Él no se dedica a la poesía de una manera profesional, pero me enseñó lo increíble que puede llegar a ser el poder plasmar en un papel lo que uno siente. Ahora la poesía está de de moda, pero cuando yo escribía poemas en el instituto, me veía un poco “bicho raro”. Estoy muy agradecido, ya que si no hubiera tenido a alguien que escribiera versos en mi entorno más cercano, quizá nunca hubiera llegado a la poesía, o probablemente hubiera llegado más tarde y de otra manera.

E.P.: ¿Compagina bien todas sus facetas?

I.M.L.: Las compagino bien, aunque mis ojeras no dicen lo mismo (risas). Creo que he conseguido que mis tres mundos (la arqueología, la poesía y el cine) se fusionen y se retroalimenten entre sí. También es verdad que desde hace ya unos años, la docencia en la Universidad de Murcia y la investigación en Prehistoria ocupan la mayoría de mi tiempo. Aunque, sin duda, necesito la poesía para vivir y el cine es algo que llevo muy inserto en mí. Por ejemplo, cada vez que hago una excavación, la ruedo de manera cinematográfica, y no limito mis guiones a creaciones de ficción. Noto que ahora las tres facetas están más unidas que nunca, y ya no sé dónde acaba una y dónde empieza la otra.

E.P.: ¿Qué es para usted la poesía?

I.M.L.: Cada vez tengo más claro que la poesía es mucho más que un libro repleto de versos. Es una manera de entender las cosas, de relacionarte con la gente, de mirar el mundo… La poesía, pienso que no solo se puede encontrar en un libro, sino que debemos buscarla también en muchos otros sitios que no entienden de editoriales: una mirada, un abrazo o un gesto pueden ser también poesía. Ahí es donde empieza a gestarse el poema, por lo que ya forman parte del significado de la palabra “poesía”.

E.P.: ¿Cómo definiría su libro Primer Plano?

I.M.L.: Me queda ya tan lejano que ya casi no sé ni definirlo, pero Primer Plano es un libro al que le debo muchas cosas, es más, el hecho de que tú estés hoy aquí, en esta cafetería, llamándome “poeta” se lo debo solo a ese libro de tan poquitas páginas. Es cierto que lo escribí sin pensar que algún día vería la luz, y quizá ahí esté el truco. Con él no buscaba nada, ni vender, ni estar en escaparates, ni que sus poemas fueran a ser recitados en un escenario. Por eso todo lo que vino después siempre superó expectativas y citarlo, aunque haya pasado ya el tiempo, sigue despertando en mí una gran sonrisa.

E.P.: ¿Su famoso poema “Maleta Rota” aparecerá en algún libro futuro?

I.M.L.: No creo. “Maleta Rota” es uno de mis poemas más certeros, escrito de un tirón y casi sin correcciones. Lo leí por primera vez en un escenario porque cayó en las manos de un amigo, le encantó y quiso que lo hiciera público. Contaba muchas verdades sin tapujos, tal y como las sentía… y por eso no quería. Siempre pensé que ese escrito tiene más de diario que de poema. Por eso, pienso que debe quedar así, sin que un libro lo aguarde entre sus páginas y que solo se pueda escuchar y no leer.

E.P.: ¿A qué poema le tiene más cariño?

I.M.L.: Eso es una pregunta difícil de contestar porque todos mis escritos contienen un pedacito de mí. Pero por quedarme con uno te diría “Donde más me duele”, que se encuentra en mi poemario, porque pienso que en esos versos me desnudo ante el lector, despojándome de todas esas corazas que nos solemos poner para que la vida duela un poco menos…

E.P.: Anteriormente ha mencionado la nueva “moda” que hay respecto a la poesía. ¿Qué opina de esta nueva corriente?

I.M.L.: Como en toda corriente, hay cosas buenas y malas. Hay mucha gente que merece la pena ser leída y que han conseguido cosas necesarias como hacer que prácticamente ahora todo el mundo lea poesía. Pero también hay mucha gente que solo ha aprovechado el “tirón del momento”, menospreciando la verdadera esencia y considerando que todo vale. Ahora bien, pienso que no es labor de los poetas sino del público el elegir a quién se debe leer. Debido a mi faceta arqueológica, considero que “el paso del tiempo” pone todo en su lugar, así que quizá, en unos diez años, si volvemos a encontrarnos, comprobaremos que de los cientos de nombres que hay ahora en los escaparates de las tiendas, solo quedan unos pocos. Tiempo al tiempo.

E.P.: ¿Qué es para usted el cine?

I.M.L.: El cine, al igual que comentaba antes acerca de la poesía, es una forma de vivir. Quien crea con imágenes se acostumbra a ver la vida a través de secuencias y de fotogramas. Realmente es algo que solo entiende quien ha escrito guiones o se dedica al mundo audiovisual. Ir a ver una película a una gran pantalla es algo más que ir a pasarlo bien un domingo por la tarde. Es un arte que tiene mucho poder, más que la poesía porque llega a más gente, y creo que si aparcáramos un poco la televisión y viéramos más cine, las cosas irían mejor.

E.P.: Como cineasta, ¿compilará de alguna forma alguna vez sus cortometrajes?

I.M.L.: Todavía es muy temprano para editar una recopilación de mis trabajos, pero es verdad que el cortometraje tiene siempre menos visibilidad que una película, por lo cual hay mucha gente que nunca llega a saber dónde encontrarlos. Por ejemplo, Merry Little Christmas es fácil encontrarlo, ya que se encuentra en la plataforma Vimeo, pero otros aún están en circuitos de festivales y no pueden colgarse. Quizá algún día haga caso de tu propuesta, pero aún queda mucho para ello.

E.P.: Háblenos de su corto Merry Little Christmas.

I.M.L.: Fue un proyecto junto a Manuel Marín y con este cortometraje quisimos mostrar que no solo hay terror en las salas de un cine, sino que también hay cine de terror en más casas de las que nos pensamos. De ahí la unión de la violencia real con un terror más fantástico. No nos esperábamos la gran aceptación que tuvo, y fue increíble recoger premios por los festivales de cine más importantes del momento.

E.P.: ¿Qué le apasiona de la Historia?

I.M.L: El Paleolítico, la etapa más antigua de la Historia. Me apasionan los retos, y se trata de la época de la que menos sabemos. Toda la Historia es apasionante y necesaria, pero adoro el que aún haya incógnitas que resolver, tengo un punto “CSI” y me parece que mi disciplina ayuda a resolver esas incógnitas. No podría dedicarme a estudiar otro periodo que no fuera la Prehistoria.

E.P.: ¿Ve en las aulas ese mismo interés?

I.M.L.: El Paleolítico suele llamar menos la atención porque es menos visible que otras “arqueologías”, como la romana o la medieval. Ten en cuenta que yo estudio restos de piedras y huesos pequeños y fragmentados, y no son precisamente capiteles romanos ni castillos. Pero noto que, cada vez, el mundo de la Prehistoria despierta un mayor interés. En esa línea, el yacimiento de Atapuerca, que ha apostado mucho por el mundo de la divulgación, ha conseguido que el gran público se interese por sus orígenes más remotos.

E.P.: Diga tres películas, tres libros y tres momentos de la Historia.

I.M.L.: Películas: Tesis, de Alejandro Amenábar; En busca del fuego, de Jean-Jacques Annaud, y Una relación privada, de Frédéric Fonteyne. Libros: El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry; Habitaciones separadas, de Luis García Montero, y Cafeína para insomnios promiscuos, de Amaia Barrena. Tres momentos históricos: cuando un homínido confeccionó el primer útil tallando dos piedras, el periodo de tiempo en el que convivieron neandertales y cromañones y la etapa de mayor esplendor del arte paleolítico: el Paleolítico Superior.

E.P.: ¿Qué proyectos tiene entre manos?

I.M.L.: Ahora mismo acabo de embarcarme en una nueva aventura llamada PaleoPlaneta.com, un blog de divulgación científica sobre investigación en Prehistoria. Lo he hecho porque la Historia o la Ciencia parece que siempre está condenada a ser leída por especialistas en la materia, y no creo que deba ser así. Por eso pretendo acercar las excavaciones, los hallazgos y las investigaciones al gran público. En ese espacio virtual podréis encontrar además un rincón llamado “Diario de campo”, dedicado a la gente que me conoció a través de mi faceta literaria, y donde iré subiendo mis últimos textos, más centrados en el mundo del ensayo, y que, sin duda, se corresponde con la nueva etapa que estoy viviendo como escritor.

E.P.: ¿Qué consejo daría a las personas que quieren dedicarse a cualquiera de sus facetas?

I.M.L.: Ser honestos y creo que hay que luchar por los sueños aunque parezcan imposibles. Los sueños están más cerca de lo que creemos. Pensamos que solo se ha conseguido el sueño cuando hay éxito y reconocimiento personal por parte de mucha gente, y esto es totalmente incierto. Cumplir un sueño no tiene porqué consistir en realizar algo grande para el mundo, sino que debe ser algo grande para ti.

Imagen de perfil de Christian Nieto Tavira

Christian Nieto Tavira

Estudiante de Periodismo en la UM, blogger y poeta. Amante de las series, el cine, los libros y la música.

CC BY-NC-ND 4.0
Ignacio Martín Lerma: “No hay que dejar de luchar por los sueños aunque parezcan imposibles” por Christian Nieto Tavira está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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