La Compañía Ferroviaria y el Centro Párraga, “Sedientos” de crear

El pasado 11 de febrero se estrenó en el Centro Párraga de Murcia la obra Sedientos, de la mano de la compañía de teatro Ferroviaria y bajo la dirección de Paco Macià. El texto del dramaturgo francocanadiense-libanés Wajdi Mouawad se estará representando en Murcia hasta el día 20 de este mismo mes. 


 

 

Cartel promocional de la obra Sedientos de Wajdi Mouawad

Cartel promocional de la obra. Foto: facebook.com/Compañía-Ferroviaria

Sedientos cuenta la historia de Boon, un antropólogo forense al que se le pide examinar los restos encontrados en un río de un joven abrazado a una chica. Durante la investigación, Boon, además de descubrir que los restos del joven pertenecen a Murdoch, un amigo de su adolescencia, encuentra de nuevo sus propios recuerdos y sueños de juventud, los cuales creía ya muertos y enterrados.

El texto de Wajdi Mouawad,  traducido por Elena Meseguer, ha sido interpretado de manera impecable por los actores Salva Riquelme (Murdoch), Morgan Blasco (Boon), Eloísa Azorín (Norvège) y Leandro Martínez, quien pone música a la escena y en ciertas ocasiones interpreta al hermano de Boon. La idea de llevar a cabo esta obra surgió a partir de un curso, La persistencia de la memoria, impartido por Paco Macià. El teatro de Wajdi Mouawad es calificado por él mismo como “teatro de la memoria”, por lo que el texto se amoldaba bien a las necesidades artísticas de Paco y decidió llevarlo a escena. La obra ha sido preparada y trabajada a lo largo de seis meses, un proceso intenso durante el cual se han ido cambiando numerosos elementos y detalles, debido al espacio y a lo que el director ha ido poco a poco creando.

Salva Riquelme y Morgan Blasco, que interpretan a Murdoch y a Boon, respectivamente, durante un ensayo

Salva Riquelme y Morgan Blasco, durante un ensayo. Foto: Alberto García

El objetivo principal de la obra es conseguir que el espectador se pueda romper, que se pregunte a sí mismo si vale la pena lo que está haciendo con su vida. Sedientos busca la provocación, el vértigo en el público, dándole un golpe fuerte de realidad. El texto obliga, tanto a los espectadores como, sobre todo, a los mismos actores a distorsionarse y a encontrarse a sí mismos en situaciones radicales,  provocando una renovación. Es, tal y como lo define Salva Riquelme, “una llama que te quema y te renueva”.  Además, Paco Macià busca continuamente trabajar desde lo físico, conociendo primero a los propios actores y tirando después de ellos hacia cada uno de los personajes, de manera que el resultado sea más sincero e intrínseco.

Otro tema permanente en la obra es el de la búsqueda de la belleza, el cual es planteado de manera que el espectador se pregunte si él mismo defiende esa búsqueda y la desarrolla en su día a día. De hecho, Murdoch se rebela contra todo debido a la búsqueda de ese significado que tiene la vida. Salva define a su personaje como un “tigre bohemio”, ya que es un soñador, un artista con sed de belleza, a la par que salvaje y rebelde, que combina en sí mismo la amargura y la lucidez que tiene a pesar de ser tan joven.

Leandro Martínez, músico, y Salva Riquele, que interpreta a Murdoch, durante un ensayo.

Leandro Martínez y Salva Riquelme, durante un ensayo. Foto: Alberto García

Un elemento muy importante en la obra es la introducción de la música en directo. Ferroviaria defiende que todo lo que pase en escena ha de ser real, por lo que la música se convierte en un estímulo que llena de intensidad aquello que se está representando. Es por ello que durante casi toda la actuación, Leandro Martínez acompaña a los actores con la guitarra eléctrica, de manera improvisada y fundiéndose con la escena. El personaje de Norvège, que sólo aparece de manera protagonista al final de la representación, se hace partícipe del espectáculo a lo largo de toda la obra cantando distintas canciones, y Salva toca la batería en varias ocasiones. Todo ello, junto con una puesta en escena sencilla y acertada, ayuda a crear un espacio íntimo y muy cercano al público, que provoca que éste se vea reflejado a sí mismo en aquello que se representa, y tome conciencia de ello.

Uno de los objetivos de la compañía es llevar Sedientos a todos los lugares que sea posible, adaptándola a distintos espacios. A pesar de ser una obra dirigida mayoritariamente a adultos, Ferroviaria tiene entre sus propósitos hacerla llegar a un público joven y de institutos, ya que es en los jóvenes en los que pensaba el autor cuando la escribía.

 

 

 

 

 

Imagen de perfil de Alba Marco González

Alba Marco González

Estoy aquí porque me gusta contar cosas. Soy estudiante de periodismo, jugadora de voleibol y música.

CC BY-NC-ND 4.0
La Compañía Ferroviaria y el Centro Párraga, “Sedientos” de crear por Alba Marco González está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Noticias relacionadas