Poesía en revista

  • La Galla Ciencia es un proyecto cultural nacido hace casi tres años
El papel aún no ha muerto. Para demostrarlo, un grupo de seis jóvenes murcianos editan La Galla Ciencia, una revista cultural de poesía que está ganando cada día más adeptos desde que comenzó su andadura hace casi tres años. Sus números son, según los fundadores, “un objeto casi de coleccionista” por una estética cuidada y que se asemeja más a un libro que a cualquier otra publicación. Así nace un proyecto fuera de lo común en el sector, que apuesta por las hojas impresas y deja la tecnología en un segundo plano. Hablamos con Sara J. Trigueros, Daniel J. Rodriguez, Vanessa Castaño, Noelia Illán, Samuel Jara y Joaquín Baños, los seis artífices de La Galla Ciencia.
El Periodicum: Empecemos por los orígenes. ¿Cómo y por qué nace La Galla Ciencia?
Respuesta: La Galla Ciencia nace de la amistad y de la afinidad de gustos. Todo comenzó cuando nos dimos cuenta de que no había revistas literarias exclusivas de poesía y eso era lo que nos gustaría poder comprar a nosotros. Así que la creamos.
E.P.: En un momento en el que el papel está en plena crisis, ¿a quién se le ocurrió la loca idea de editar una revista tan específica?
R.: Revistas literarias en papel ya existían muchas, pero que se dedicasen exclusivamente a la poesía se podían contar con los dedos de una mano, y muchas veces no tenían el ámbito nacional que nosotros pretendíamos. El hecho de especializarnos en poesía fue una de nuestras maneras de diferenciarnos del resto de publicaciones de aquel momento.
E.P.: Dentro de muy poco se cumplirán tres años desde que lanzasteis el primer número de la revista. ¿Cuál ha sido vuestro mayor logro y también vuestro mayor fracaso?

R.: Nuestro mayor logro ha sido mantenernos siempre en constante crecimiento, fijando siempre la próxima meta, más arriesgada y disparatada, si cabe, que la anterior. Nunca pensamos que hubiéramos podido llegar a imprimir un volumen a todo color con autores, músicos y artistas internacionales  y que este estuviera distribuido por toda España. Está siendo toda una aventura muy emocionante de la que, seguramente, quedará lo mejor, que son las amistades que hemos hecho por el camino. También recuerdo el día del primer recital de Roger Wolfe en Murcia como un gran éxito por toda la preparación previa que llevaba y lo bien que salió todo al final.

Entre los fracasos se encuentran algunos proyectos que hemos iniciado con las administraciones públicas, pero que no han llegado a buen puerto, o alguna presentación, en la que hemos terminado leyendo ante dos o tres asistentes.

E.P.: En los últimos años ha habido un auge de cantautores y poetas que han usado las redes sociales, en concreto Twitter, para lanzarse a este género. Eso ha llevado a una gran avalancha de jóvenes que se han animado a escribir, publicar y recitar en locales. ¿Se está desvirtuando la poesía de su acepción más clásica o, simplemente, es una renovación empujada por las nuevas tecnologías?

R.: Sobre esto se han escrito varios artículos últimamente. Nos quedamos con la opinión de que lo comercial -que nunca antes había tocado la poesía porque no la veía económicamente atractiva- la ha alcanzado. Tendremos que esperar a ver qué es lo que queda de todo esto.

También tenemos que tener en cuenta que entre los poetas jóvenes se encuentran autores nada relacionados con las nuevas tecnologías, como Constantino Molina, ganador de varios premios y del premio Miguel Hernández de este año, Rodrigo Olay, María M. Bautista o Ben Clark, entre otros. Autores que están marcando una nueva línea poética, pero que son menos mediáticos.

Fundadores de La Galla Ciencia. De dcha. a izq. Sara J. Trigueros, Daniel J. Rodriguez, Vanessa Castaño Sanz, Noelia Illán Conesa, Samuel Jara Miñano y Joaquín Baños Rubio. Foto: La Galla Ciencia

Fundadores de La Galla Ciencia. De dcha. a izq. Sara J. Trigueros, Daniel J. Rodriguez, Vanessa Castaño Sanz, Noelia Illán Conesa, Samuel Jara Miñano y Joaquín Baños Rubio. Foto: La Galla Ciencia

E.P.: ¿La sección “Cacarean” es un espacio de colaboración con personas fijas o estáis abiertos a nuevos propuestas? 

R.:  Es una sección con colaboradores fijos, pero invitamos a participar a todo el que lo desee. Pueden escribirnos a revistalagallaciencia@gmail.com y le comentamos el asunto sin compromiso.

E.P.: Teniendo en la mano uno de vuestros números, más que una revista parece un libro. ¿Por qué habéis optado por este tipo de edición que se sale un poco de los cánones?

R.: Uno de los motivos es eminentemente práctico: queríamos una revista que cupiera en nuestras librerías junto a nuestros libros de poesía. También hay en ello una intención de recuperar una edición cuidada y estética. No nos gustan las revistas “de quiosco”. Queríamos un objeto casi de coleccionista. Es arriesgado, pero no cabe duda de que se sale de lo normal.

E.P.: La primera vez que escuché hablar de la revista me intrigó muchísimo su nombre. ¿Fue elegido solo para llamar la atención o significa algo más?

R.: La Galla Ciencia tiene su origen en “la gaya scienza” del provenzal, que era la manera en la que se designaba a la poesía. “Gaya” significaba ‘alegre’ y se identificaba, por tanto, a la poesía como un “alegre saber”. Después, Nietzsche usó el término para hablar de la creación poética y otras cuestiones en su famoso libro. A nosotros nos gustó “La Gaya Ciencia” como título, pero teníamos el problema de que ya existieron una editorial y una revista llamadas así. La única solución que nos quedaba era cambiar la “y” por una “ll”. Así fue cómo surgió el logo de la galla y toda la iconografía a su alrededor. También es, como tú dices, una forma de llamar la atención en un momento en el que nadie nos conocía y teníamos que ir creando imagen de marca. Todavía hay algunas personas que nos envían un mensaje a Facebook avisándonos de la falta ortográfica…

E.P.: Además de editar La Galla Ciencia, cada uno tenéis proyectos profesionales diferentes. ¿Es la revista un hobbie o lo tomáis como un trabajo más?

R.: En ningún momento hemos concebido la revista como una forma de ganarnos la vida. Esto nos permite tener una gran libertad de movimiento y hacer las cosas que realmente nos gustan. A pesar de esto, no me atrevería a decir que la revista es un hobbie, porque nos lo tomamos muy en serio y le dedicamos todas las horas que nos sobran de nuestros trabajos. La Galla se ha convertido en algo más que una forma de amor al arte.

E.P.: A pesar de que España es uno de los países europeos con menor nivel cultural, las publicaciones de este tipo están teniendo bastante éxito entre la comunidad de lectores. Por ejemplo, Jot Down es una revista bastante nueva que apuesta  por la cultura, la lectura pausada y los textos de más extensión. Con la salida al mercado de La Galla, ¿habéis notado un creciente interés por el mundo cultural, en concreto, literario-poético o, por el contrario, no habéis tenido sorpresas en cuanto al público que os compra?

R.: Desde que comenzamos con la revista hemos tenido siempre un público muy fiel que nos ha seguido a lo largo de todos los números, y luego hemos visto que hay números mucho más populares que otros. Nuestro número TRES, por ejemplo, ha sido uno de los menos atractivos para el público y pensamos que la causa puede ser que fue un número dedicado a la poesía hispanoamericana, con 111 autores desde el otro lado del charco. El hecho de que no fueran autores muy conocidos aquí puede que influyera. Por otro lado, nuestro número DOS, que incluía, además del número sobre poetas españoles en su mayoría, el último libro de Roger Wolfe, ha vendido más de 800 copias. La experiencia con nosotros, por lo menos, es fluctuante. Aunque sí que estamos contentos de ver que desde que nosotros empezamos han surgido más iniciativas editoriales y nuevas revistas, lo cual puede significar que sí que haya un leve despunte.

E.P.: Una de las secciones con más interés es la de “Traducciones”. ¿Es la poesía diferente dependiendo del país de procedencia de su autor o se puede considerar un lenguaje universal en el que la única diferencia (importante diferencia) es el idioma?

R.: A nosotros nos gusta pensar que sí. Muchas veces, en otros países o culturas hay unos referentes distintos y con nuestra sección intentamos traer todas las visiones posibles a lo largo del mundo. Las firmas que nos van llegando son muy interesantes y siempre llegan poetas nuevos que abren una ventana.

E.P.: Un proyecto así tendrá sus gastos. ¿Cómo os financiáis?

R.: Con cada nuevo número damos la oportunidad a los suscriptores de que compren nuestro número de manera anticipada sin pagar gastos de envío y con un regalo especial. De esta forma, nuestros seguidores consiguen tener el libro en casa junto con algún regalo exclusivo y nosotros conseguimos el efectivo suficiente para entrar en imprenta. También tenemos que mencionar siempre y agradecer a la fundación CajaMurcia, que nos ha apoyado económicamente en algunos números.

E.P.: Por último, me gustaría que dierais un consejo a jóvenes como vosotros que quieran emprender un proyecto sobre alguna de sus pasiones y por miedo al fracaso no lo llevan a cabo.

R.: El primer consejo que les podemos dar es que estudien y se informen todo lo que puedan antes de comenzar a escribir (y publicar) y que, entonces, vean qué es lo que pueden añadir nuevo. Nosotros comenzamos con nuestro proyecto después de haber participado en muchos eventos culturales y una vez que teníamos una buena red de contactos. El segundo es que siempre se pongan metas realistas, pero ambiciosas.

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Pilar Lorente

Coordino Cultura. Además, escribo para Actualidad y opinión, pero sobre todo, soy Radio.

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