Reseña: “Anatomía de un ángel hembra”, de Pedro Andreu

  • Anatomía de un ángel hembra es un poemario imprescindible y brutal. Sin embargo, personalmente prefiero al Pedro Andreu narrador

Portada. Foto: www.casadellibro.com

Hablar de Pedro Andreu es hacerlo, posiblemente, de uno de los más grandes narradores actuales del país. Solo tiene una novela publicada (El secadero de iguanas) y otra en camino (próxima publicación), pero hay otra cara de la moneda y es el Pedro Andreu poeta, que ha reeditado su libro Anatomía de un ángel hembra en Frida Ediciones. Agradezco al autor el ejemplar.

El poemario se abre con un prólogo de Diego Ojeda que cuenta lo mucho que le cambió la vida este libro y lo mucho que le gustará al lector, encontrándose posteriormente con la primera parte de nombre “Dislocación de un ala” y luego las siguientes: “Ángeles caídos a golfemia”, “Llámalo alquimia” y “Nana de plumas negras”.

Es un título con un indudable sabor roquero, con experimentos poéticos, homenajes a Ángel GonzálezGarcilaso de la VegaExtremoduro... Y poemas, en conjunto, muy hermosos.

La mejor parte es, en mi opinión, “Nana de plumas negras” porque su personalidad es la que escribió El secadero de iguanas, un autor que coge la tristeza con las manos y habla de ella con todas las letras, a veces con suavidad, otras con fiereza, pero siempre de una manera brutal.

Es este un libro que supuso para él una iniciación, un entrar por la puerta grande en la lírica más adulta y descarnada, porque eso sabe el autor plasmarlo excelentemente: lo más adulto, descarnado y visceral, a la manera de un Bukowski que contempla todas las mañanas las playas mallorquinas.

Todo un acierto que, estoy seguro, apasionará a los seguidores de Pedro Andreu (incluso los que todavía no lo son).

Los perros desquiciados de los libros

están en todas partes:

logré zafarlos en el metro,

pero aún me persiguen.

Sentí sus jadeos oscuros

escondido en el váter de un bar de las afueras.

Cada noche golpean la puerta de mi cuarto

y a la mañana ceden y se marchan,

dejándome la casa apestada de orina,

las puertas arañadas, sacadas de sus quicios.

Me han llegado a dar caza alguna tarde,

una vez me mordieron cerca de la garganta,

y he corrido mil veces entre el tráfico,

empujando a la gente, golpeando,

hasta poder burlarlos

al saltar una tapia

o en el sordo bullicio de un mercado.

Imagen de perfil de Christian Nieto Tavira

Christian Nieto Tavira

Estudiante de Periodismo en la UM, blogger y poeta. Amante de las series, el cine, los libros y la música.

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Reseña: “Anatomía de un ángel hembra”, de Pedro Andreu por Christian Nieto Tavira está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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