Reseña: “Las confesiones de un bibliófago”, de Jorge Ordaz

  • Pez de Plata reedita Las confesiones de un bibliófago, con un prólogo de José Luis Melero

Jorge Ordaz. Foto: jorgeordaz.blogspot.com.es

Las confesiones de un bibliófago es una obra de Jorge Ordaz, que fue publicada por primera vez en 1989. Casi 25 años más tarde, la editorial Pez de Plata la ha reeditado en una edición con prólogo de José Luis Melero.

En la portada del ejemplar, el lector encontrará una pista de lo que en páginas sucesivas podrá hallar: si el título, por sí solo, no fuera sugerente, este viene acompañado por un tenedor y un cuchillo superpuestos a un libro. Como buen escudo de armas, junto a este se puede leer la siguiente divisa: “All in a book is palatable”, palabras que serán el hilo conductor de la trama.

El protagonista de estas líneas nos confesará sus vivencias, desde la niñez, momento en el que los libros le resultaban odiosos, hasta la madurez, cuando siente adoración por los mismos: “Constituían mi sustento y mi hobby –como dicen los ingleses- y eran ya parte inseparable de mis vivencias, de mis mejores experiencias”.

Portada. Foto: Mónica Pelluz

Jorge Ordaz nos muestra más de cerca el trabajo del encuadernador del siglo XIX, figura que tendrá una gran importancia en la vida del protagonista: “Hube de familiarizarme, asimismo, con los diversos ingredientes y mordientes empleados en la parte “alquímica” del proceso encuadernador: la albumina y el bolarménico, para el brumido y endurecido del oro en panes; el aceite de almendras dulces, para suavizar las pieles…”.

Así, nos trasladamos a una etapa muy inestable en la política española, lo que obliga al relator de esta confesión a huir y a exiliarse en Londres. Será en esa ciudad donde encuentre una sociedad que le introducirá en un nuevo mundo literario, un mundo totalmente desconocido: El book eater’s club. Este círculo está constituido por muy pocos miembros y su peculiaridad radica en el modo en que hacen uso de los ejemplares. No se va a desvelar en esta reseña más información relativa a la afición de dichas personas, aunque sí se ha esbozado una idea que servirá de sustento para quienes deseen adentrarse en una de las primeras creaciones de Jorge Ordaz. Este barcelonés, afincado en Oviedo, es uno de los fundadores de la Asociación de Escritores de Asturias. Ha publicado numerosas obras, entre las que destaca Prima Donna, por la que resultó finalista del Premio Herralde en 1985, y La perla del Oriente, que fue finalista del Premio Nadal en 1993.

En Las confesiones de un bibliófago encontraremos gran cantidad de alusiones literarias que llevarán, a aquellos interesados, a una búsqueda pormenorizada en internet, para profundizar en los autores y en los libros mencionados.

Los bellos pasajes (“Las bibliotecas –se ha dicho- son refugios, albergues de consolación y fortalecimiento del espíritu, solaz para las almas de los hombres”), salpimentados con un léxico abundantísimo, convertirán esta reedición de Las confesiones de un bibliófago en un apetitoso manjar que hará las delicias de los paladares más exquisitos.

Ficha:

Título: Las confesiones de un bibliófago

Autor: Jorge Ordaz

Editorial: Pez de Plata

N.º de páginas: 133

Imagen de perfil de Mónica Pelluz

Mónica Pelluz

Coordinadora de correctores y amante de las letras. "Una palabra puede cambiar el mundo".

CC BY-NC-ND 4.0
Reseña: “Las confesiones de un bibliófago”, de Jorge Ordaz por Mónica Pelluz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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