Hay que creer

  • El Real Murcia se vio superado en gran parte del partido por el Valencia Mestalla y cae (2-1) en el primer asalto de las semifinales

Elady peleando un balón.
Foto: Real Murcia

El ascenso está en cuatro partidos y hoy es uno de ellos: ese era el pensamiento del murcianismo durante el domingo. El equipo pimentonero, como a lo largo de toda la temporada, se volvía a encontrar con una nueva final. Durante las horas previas al encuentro, la afición tiñó Valencia de grana. Un gran desplazamiento de la afición murciana que quiso hacerse notar en la capital del Turia y es que más de 4000 murcianistas se dieron cita en Mestalla.

El partido, ya desde la previa, se sabía que iba a ser un partido disputado, donde los jugadores deberían dejarse el alma desde el primer minuto, ya que se encontraban dos equipos con perfiles muy similares. El Valencia Mestalla, entrenado por un viejo conocido en la afición murcianista, Curro Torres, era un equipo rocoso en el centro del campo, rápido y vertiginoso. Por otro lado, el Real Murcia de Vicente Mir volvía a salir con los mismos jugadores que la semana pasada ante el Pontevedra.

El Murcia salió con ganas y es que, en un abrir y cerrar de ojos, Victor Curto ya provocó la primera ocasión del encuentro. Pumar también buscaba hacer daño con continuos centros pero sin encontrar rematador. El Valencia Mestalla, como es común en sus inicios, arrancó dormido, pero con el paso del tiempo se fue despertando. El escenario se le fue poniendo en contra al Real Murcia y gran culpa fue del colegiado, el cual dejaba continuar sin castigar la dureza de las entradas. El encuentro empezó a contar con muchos balones divididos y ahí el Murcia no se termina de encontrar cómodo.

Los granas veían continuamente amarillas mientras que los locales se iban de rositas a pesar de la dureza en algunas acciones. El Murcia empezó a sufrir, en especial por la fragilidad de Pumar, que fue por donde el equipo de Curro Torres encontraba el hueco. El conjunto grana pudo quedarse con uno menos cuando David Sánchez se durmió a la hora de sacar un balón y Sito le robó la cartera. El centrocampista grana lo derribó cuando era el último defensor, pero el colegiado solo le enseñó la amarilla. Esta acción fue un claro ejemplo de cómo se encontraba el Murcia atrás, un equipo torpe e inseguro. El nerviosismo se apoderó de los jugadores del conjunto pimentonero, y prueba de ello se vio en Simón. El guardameta grana cometió un error de principiante al ver cómo un disparo, sin mucho peligro, de Araujo se coló entre sus piernas. El gol hizo daño en la moral de los granas, que se mostraron débiles ante la intensidad del filial valencianista. Pero fue en la recta final del primer tiempo, cuando peor lo estaba pasando el cuadro murcianista y cuando parecía que lo mejor era irse al vestuario para tomar oxígeno, cuando llegó la jugada del gol de Armando. El murciano fusiló el balón en la red.

En la reanudación del choque, el Real Murcia arrancó con energías renovadas. Se mostró mucho más seguro y teniendo el balón con más criterio. El centro del campo grana, que durante la primera mitad fue anulado por el filial del Valencia, parecía más consistente. Tras un error en la marca de Pumar, Gil colgó un gran balón que acabó con un remate de Araujo, que colocó el balón en la escuadra de Simón. El Murcia volvió a repetir las mismas sensaciones que tras el 1-0 del primer tiempo y cayó a la lona y cerca estuvo de recibir el tercero tras una jugada de estrategia donde Dean no logró rematar.

Pero una vez más, cuando peor estaba el equipo de Vicente Mir, volvió a encontrar oxígeno con Sergi Guardiola, quien logró irse de su marca  y se plantó delante de Sivera, pero su disparo fue rechazado por un defensa. El jumillano decidió finalizar él pese a que tenía a su costado a Curto y Saura solos. Mir dio entrada a Adri Cruz, para reforzar la medular. La entrada de Elady dio una mejoría al equipo. El jienense se encontró solo ante el portero tras un pase en largo, pero el extremo no pudo batir a un Sivera, que hizo la parada de la tarde.

Finalmente el Real Murcia no pudo rescatar un empate de Valencia y se ve obligado a ganar sí o sí en la vuelta para no quedar fuera. El murcianismo, que quedó tocado por el resultado, vuelve a levantarse y empieza a creer en este equipo al que hace unos meses se daba por muerto. Razones hay más que de sobra para creer y dar la vuelta a un resultado que ni mucho menos es del todo negativo. El conjunto pimentonero necesita hacer un gol en la vuelta para disputar la final del playoff del ascenso a Segunda. Por ello, Nueva Condomina tiene que ser una auténtica olla a presión y alentar al equipo desde el primer minuto hasta el último.

Toca creer y no bajar los brazos porque, como ya dijo Javier Orive en una de sus últimas frases…. #NiDiosSeRaja.

Ficha técnica:

Valencia Mestalla: Sivera, Nacho Vidal, Toni Lato, Iván Zotko, , Charlie Dean, Grego Sierra, Nacho Gil, Quim Araujo, Rafa Mir (Jordi Sánchez), Eugeni (Cifu) y Sito (Alberto Gil).

Real Murcia: Simón Ballester, Juanjo, Pumar, Golobart, Josema, David Sánchez, Rayco, Armando, Sergi Guardiola, Víctor Curto (Elady) y Javi Saura (Adri Cruz).
Goles: 1-0, Quim Araujo (min. 34); 1-1, Armando (min. 44), y 2-1, Quim Araujo (min. 58).
Árbitro: Alexandre Alemán Pérez (Comité Territorial de Las Palmas). Mostró tarjetas amarillas a Golobart, David Sánchez, Pumar y Elady del Real Murcia. Por parte del Valencia Mestalla, a Zokto.
Imagen de perfil de Alberto Cárceles García

Alberto Cárceles García

Estudiante de periodismo y documentación en la Universidad de Murcia. El deporte como pasión. Fiel aficionado del Real Murcia.

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