Rude Shop, la insignia de la moda urbana en Murcia

  • Un pequeño local de calle Platería alberga la gran mayoría de la oferta regional de moda urbana, con marcas difíciles o imposibles de encontrar en lugares cercanos. El dueño de la exclusiva tienda nos cuenta las claves de su negocio y su visión del mundo del streetwear
Escaparate del comercio Foto: https://enbvoga.wordpress.com/

Escaparate del comercio
Foto: https://enbvoga.wordpress.com/

Pasear por calle Platería, ubicada en el corazón de la ciudad de Murcia, es algo rutinario para los más habituados al shopping: en esta calle encontramos buena parte de las boutiques y tiendas de moda, tanto cadenas como tiendas únicas. Hace no mucho, a Gregorio Ruiz se le ocurrió que había un hueco aún por rellenar en la variada oferta de las tiendas de la zona: el mundo de la streetwear o moda urbana, tendencia en auge estos últimos años, cuyas prendas han acabado por formar parte de las pasarelas más reconocidas. Con el auge de firmas como Vetements, venden sudaderas a precio de traje de diseñador, pasando por las icónicas Supreme entre otras y son capaces de crear su propia economía sumergida con el fenómeno de la reventa.

Pasando a otras marcas también populares y a precios razonables, que antes eran difíciles de encontrar en Murcia, Rude Shop concentra gran parte de la oferta de streetwear en la región, Wesc, Asics, Vans, Saucony o Lacoste Live, la gama más informal de la marca del cocodrilo. Decidimos hablar con Gregorio para saber un poco más sobre este “refugio” de la moda más informal.

El Periodicum: ¿Cómo surge Rude Shop?

Gregorio: La idea de Rude surge porque llevamos ya bastantes años con otra tienda ubicada en la zona de La Merced, llamada Japan, que estaba más enfocada al skate, y nos dimos cuenta de que había un hueco en el mercado por cubrir en Murcia con un enfoque de ropa urbana, sneakers/zapatillas y esas cosas. Pensamos en trasladar Japan al centro, pero pensamos que era una duplicidad que no tenía mucho sentido y nos lanzamos un poco a la aventura a ver cómo funcionaba.

E.P.: Cuando un cliente entra a Rude, ¿qué es lo que sabe que encontrará aquí y en ninguna otra tienda cercana?

G.: La idea es ofrecer un producto exclusivo en la medida de lo posible, un producto de calidad y, sobre todo, dar un asesoramiento de calidad, ver qué es lo que le queda bien al cliente y lo que no, informarle de por dónde va la tendencia… aunque la gente hoy día ya está bastante informada en el tema.

E.P.: ¿Por qué deberían los murcianos pagar un poco más por la ropa/zapatillas para tener una mejor calidad?

G.: Al final es una inversión, es como cuando tú consumes alimentos de calidad, consumes ropa de calidad… es un dinero que estás invirtiendo en un producto que te va a durar mucho más, te va a sentar mucho mejor, lo vas a poder utilizar mucho más tiempo, no se deformará… A la larga sales ganando.

Foto: mycompra.com

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E.P.: ¿Qué opinas del mercado paralelo que ha creado la reventa de zapatillas exclusivas?

G.: Al final, algo que surgió como coleccionismo puro y duro, como el que colecciona sellos o cualquier cosa. Uno ve cómo las marcas se están beneficiando de eso, ya que son ellas las que están canalizando ese producto y ese tipo de venta con lanzamientos de artículos muy exclusivos para que se cree un “hype”. De esta forma,  alimentan esos mercados de reventa y ofertan un producto que acaba siendo inaccesible a la mayoría del público.

E.P.: ¿Me quieres decir con esto que las marcas apoyan la reventa de sus productos?

G.: No es que apoyen la reventa, pero cuando tú haces una edición limitada de un modelo como pueden ser las Adidas Yeezy, y  se las das a dos tiendas en pares limitados, es evidente que eso crea una demanda, y acabamos hablando casi de un producto de lujo, ya que son zapatillas cuyo precio de lanzamiento son 300/400 €. Fomentas que la gente que tiene ese poder adquisitivo y no tenga el tiempo o no quiera hacer cola por ellas, envíe a alguien para que la compre en su nombre, o que alguien se dé cuenta de que hay gente dispuesta a pagar el doble o el triple de su precio original, y haga de ello su modo de vida. Es decir, no es que lo apoye directamente, pero se fomenta ese tipo de mercado. Anteriormente la reventa se hacía con modelos icónicos, como las Jordan 1, que cuando salían al mercado se revalorizaban, ya que Nike no volvía a fabricar cada modelo. Pero hoy día hay lanzamientos de Jordan cada 3-4 meses, y con esto se crea una necesidad de consumo continuo que solo los compradores con dinero pueden satisfacer, que hay mucho dinero por ahí (risas), y eso es inaccesible para el consumidor medio. Al final es un producto de lujo.

E.P.: Tendencias que van a morir este 2017.

G.: Eso es realmente difícil de decir; al final, se intenta orientar a la gente para que vaya hacia determinadas tendencias, pero nunca se sabe lo que va a durar una moda. En teoría se comenta que el pitillo ya está muerto, que ahora vienen los colores pastel, las gorras curvas… Lo que toca ahora son reminiscencias de los noventa: los tejidos de Tactel, con influencias muy deportivas… Pero bueno, eso tiene que cuajar y veremos en qué queda al final.

E.P.: Para la mayoría de revistas de estilo masculinas, un hombre vestido con unos chinos y una camisa está vistiendo informal, cuando para mucha gente ese vestuario ya supone ir “arreglado”. Para un habitual de la moda urbana, ¿qué es ir y qué no es ir arreglado?

G.: Creo que eso va en función del estilo que cada uno tenga; yo he visto gente con unos chinos y una camisa que dan la impresión de ir muy arreglados y otros que no la dan tanto. Es más la capacidad de la persona de utilizar los elementos que tiene disponibles para combinarlos según le interesen, vaya más elegante o no. Se puede ir elegante con unas zapatillas y se puede no ir elegante con unos zapatos (risas).

Foto: mycompra.com

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E.P.: ¿Qué hábitos de ahorro debería tener alguien que quiera estar en el mundillo de la streetwear sin vaciarse los bolsillos?

G.: Es complicado, cada uno sabe de dónde vienen sus ingresos; hay gente que no necesita ahorrar nada, porque tiene maneras de que lo financien (risas), y otra que tiene que ir reuniendo dinero poco a poco. Yo personalmente no soy muy partidario de que la gente vaya por encima de sus posibilidades, cada uno tiene que ajustarse a su realidad. Lo importante, eso sí, es invertir en una sola cosa de calidad antes que invertir en veinte que no valen nada. Para mí, lo más importante es el calzado y una buena chaqueta.

E.P.: Entonces dirías que empiezas vistiéndote por los pies.

G.: Creo que es lo más importante; hoy en día, lo que más nos representa es lo que llevamos en los pies.

E.P.: ¿Dirías que tienes un “prototipo” de cliente?

G.: No, la verdad. La tienda está concebida para un rango de gente que va desde los 20 a los 45 años; buscamos público dentro de ese espectro de mercado, con productos que se ajusten tanto a un extremo como a otro, por eso no tenemos un público exactamente definido. La idea es que dentro del concepto de streetwear y de moda, se ofrezca producto para gente más mayor y más joven, y que todos se sientan identificados por la tienda.

E.P.: ¿Cuánto le debe la moda urbana al skate?

G.: Yo creo que de los 80 hasta ahora se lo debe todo, prácticamente, no sabría decirte muchas tendencias que hayan perdurado que no se hayan visto antes en el mundo del patín. Te puedo poner de nuevo el ejemplo del pitillo: es un pantalón que se empezó a ver, en el mundo de la música, con los grupos de punk, en el patín, y poco a poco ha ido transcendiendo a la moda. Lo que pasa es que a la gente cuando le llega no sabe cuál es su raíz.

E.P.: Como el que se compra una camiseta de Trasher y no ha tocado un patín en su vida…

G.: O el que se pone una de los Ramones y no los ha escuchado en su p*ta vida, que todavía es más grave (risas). Luego a luego esto es todavía más grave, porque al fin y al cabo, Trasher es una revista, pero llevar una camiseta de una banda que no sabes ni quiénes son, ni los has escuchado, no te representa. Eso me parece un poco ridículo (risas).

E.P.: Igual que H&M se está cargando a Metallica.

G.: Claro, a Metallica y lo que toque. Ves a celebrities como Kanye West con camiseta de Black Sabbath, de Iron Maiden… Pero al final la moda es moda, todo se entremezcla y  es muy difícil de diferenciar. Ahora todo va más rápido, y se consume mucho más rápido, se “desnaturaliza” todo antes y es más fácil hacer cosas así porque nos olvidamos de historias del tipo “yo llevé una camiseta de Iron Maiden y no sabía ni quiénes eran”.

E.P.: ¿Y cómo ha influido el running en la moda y las sneakers, poniendo el ejemplo de New Balance?

G.: Al final es un concepto como el de la Fórmula 1, donde desarrollan elementos que al cabo de un tiempo van a estar en los coches de calle, eso pasa también en la moda, hay mucha tecnología del calzado que las marcas desarrollan que acaba aplicándose al calzado de diario. New Balance por su parte es una marca que vive mucho del revival de los años 80 y 90, y su diseño y construcción sigue siendo prácticamente la misma porque todavía las siguen haciendo tanto en Inglaterra como en Estados Unidos.

Logotipo de la tienda. Foto: Imgrum

Logotipo de la tienda.
Foto: Imgrum

E.P.: ¿Qúe opinas de que los creadores de tendencias en el streetwear hoy día sean gente como Justin Bieber?

G.: Al final se trata de gente que concentra mucha atención, y son ellos los que tienen la capacidad de cambiar los criterios, entonces entiendo que  lo que se ponga tanto Bieber como cualquier persona que tenga influencia o muchos seguidores tiene tanta repercusión en que la gente quiera llevarlo. Esto no es nuevo, ha pasado con los jugadores de fútbol, ha pasado con los cantantes… Si a ti te ha gustado un determinado tipo de música, siempre has tratado de vestirte como sus bandas.

E.P.: Hoy día firmas de alta gama como Lacoste, con su línea Live, la más informal, o Ronnie Fieg con Kith y también Vetements vendiendo sudaderas a precio de traje, parecen difuminar la línea entre ropa de lujo y ropa urbana…

G.: Evidentemente es una cosa que ha trascendido todas las ideas, al final se trata de los criterios que use la gente para vestirse: si el traje, el pantalón de pinza, la corbata cara, la camiseta con logotipo de firma de diseñador cae en desuso y el público empieza a querer vestir con otro tipo de estética, surgen marcas de lujo para satisfacer a ese público de lujo que antes compraba esas marcas y ahora compra otras. Al final, ese público quiere esa estética, compra esos productos, de gama alta, ediciones limitadas… Pero al final es lo mismo.

E.P.: Para terminar, un consejo para todo el que quiera empezar en el streetwear.

G.: Que siga su propio criterio, que cuando tenga dudas se deje asesorar, y que no pierda su identidad. Al final, la ropa nos identifica a todos, lo principal es no ir como borregos y, lo más importante: hay veces que ciertas cosas están de moda, pero a algunas personas no les favorecen. Empeñarse en llevar cosas porque estén de moda aunque no te queden bien, lo veo un poco absurdo.

Imagen de perfil de Raúl Izquierdo Pujante

Raúl Izquierdo Pujante

Estudiante de 1º de Doble Grado en Periodismo e Información y Documentación. Deporte como vía de escape. Pasión por la música. Necesidad nata de expresar mi opinión.

CC BY-NC-ND 4.0
Rude Shop, la insignia de la moda urbana en Murcia por Raúl Izquierdo Pujante está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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