¿Amor?

¿Qué es el amor? ¿Qué significado tiene esa palabra para el ser humano? ¿Cómo lo podríamos definir? Según la RAE, cogiendo sus dos primeras definiciones, amor es ‘sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser’ y ‘sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, nos alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear’. Pero, ¿realmente se le puede dar una definición exacta a un sentimiento? Es algo que el ser humano no toca, no ve, no respira; solo lo siente por dentro. Y de ahí la primera pregunta de este artículo que más o menos va a estar un poco mal contrastada porque, por adelantado, puedo decir que no es algo que se pueda definir con tremenda exactitud.

El amor es un sentimiento tan grande y abarca tanto dentro de nosotros que ni la persona más insensible del mundo podría vivir sin él. No se puede definir bien, pero sí podemos acercarnos a él, aunque la mejor manera de hacerlo es sintiéndolo nosotros mismos. Lo que sí podemos decir con mejor exactitud es que hay diferentes tipos de amor, tan variados que si los pusiéramos recopilados en este artículo, no acabaríamos nunca de leer. Por lo cual, para hacer un uso mejor de tu tiempo, podríamos destacar tres:

El amor de tu familia, tanto el que te procesan como el que tú les procesas a ellos. Ese que surge desde antes incluso de nacer, puesto que fuiste el resultado de la unión entre dos personas que se amaban y que más tarde, cuando lo naciste, te lo dieron día a día. El amor de un padre, de una madre y, si es el caso, de una hermana o hermano no es comparable a ningún otro, y posiblemente sea el más fuerte por los lazos afectivos que os unen, por la sangre que es la misma, porque te empezaron a querer incluso cuando ni te conocían. Son las únicas personas que realmente van a estar para ti y tú para ellos el resto de tu vida. Así que, sí se podría decir que este amor no es comparable a ningún otro, y tiene mucha más fuerza que los siguientes.

El amor de tus amigos, desde críos o los que vas conociendo por el camino. El afecto, la nobleza, la lealtad que generas cuando conoces a alguien que es tu confidente, tu paño de lágrimas… Esa familia que es la que tú eliges en tu trayectoria. Creo que el mayor vínculo que se forma en este tipo de amor es cuando aceptas a esa persona con sus más y menos, defectos y virtudes, sean cuales sean. Y eres totalmente consciente de que por mucho que pase el tiempo, seguirás queriendo que permanezca en tu vida. Que aunque hagáis vidas distintas, esa unión no se rompe al mínimo cambio y sigue estando ahí.

Fotografía de una pareja. Imagen: Maria Carrillo Rubio

Fotografía de una pareja. Imagen: María Carrillo Rubio

Y por último, el amor hacia una persona que en principio es ajena a ti. Y que, de repente, hace que tu mundo se ponga boca abajo y destroce cada uno de los esquemas y todos los croquis que tienes en la cabeza. Te gana, de alguna manera u otra, y apuestas por esa persona. No hablo de un enamoramiento express, esa fase dura solo los primeros meses y la mayoría de relaciones no pasan de ahí. Hablo de lo que va a continuación, que es quererse bien. Aceptar las virtudes, pero sobre todo los defectos de la otra persona, y no tratar de manejarla a tu antojo, de hacer taxidermia con los sentimientos, de no intentar controlar cada uno de sus movimientos. Eso mejor dejarlo para los que no saben que querer bien se trata de una conquista tras otra, cada vez que esa persona te elige y vuelve a ti, por mucho que ya hayáis afianzado esa relación. Que a partir de ahí se genera una complicidad entre ambas partes que pocas y raras veces se da. Y desde ese punto en el que el enamoramiento se esfuma para dejar paso a todo lo demás es cuando podemos hablar de amar de verdad.

El amor no se puede definir bien, ni controlar, porque es un sentimiento tan fuerte y que genera en nosotros tanta felicidad que a veces llega un punto en el que podemos hasta echarlo de menos.

Por eso, a todas las personas que aman de todas las maneras diferentes en las que pueda manifestarse el sentimiento del amor, y aunque suene a tópico, a comercial, o como lo queráis llamar: Feliz San Valentín por adelantado.

El amar no se celebra un día concreto del año, sino todos los días de nuestras vidas; pero sí hace falta que la gente recuerde que la palabra amor no se centra en una persona concreta y en una situación exacta, sino que es un sentimiento que fluye por diferentes variantes y hacia diferentes direcciones.

Porque el amor es el motor del mundo, y quien diga lo contrario es que nunca se ha atrevido a amar de verdad y realmente bien.

Imagen de perfil de Carmen Romero Román

Carmen Romero Román

Estudiante del Grado de Periodismo en la Universidad de Murcia. Amante del cine y la lectura. Sabemos que hemos leído un buen texto cuando este nos entra por la vista, pero es capaz de tocarnos el alma.

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¿Amor? por Carmen Romero Román está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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