El día en el que comienzas a aceptarte

Vivimos en una sociedad enfocada en las apariencias y el consumismo, donde predominan los famosos likes en Instagram y las fotos matutinas frente al espejo del gimnasio. Todos somos juzgados a diario y, queramos o no, inconscientemente ese juicio nos preocupa. No soy quién para opinar sobre aquel que anhela verse bien y estar a gusto consigo mismo, pero hay momentos en los que se cruza una delgada línea que traspasa los límites de lo saludable. Y eso no conlleva nada bueno.

Foto: huffingtonpost.com

Foto: huffingtonpost.com

En el caso de nosotras, las mujeres, la presión por estar perfectas se magnifica. Desde niñas, la publicidad y los medios de comunicación influyen y aniquilan nuestro cerebro a base de cuerpos esculturales, imposibles de alcanzar. Hace unas semanas, la cantante Alicia Keys añadió lo siguiente en una de sus declaraciones acerca de su negativa a usar más maquillaje:  “Empecé a convertirme en un camaleón. Nunca era yo misma del todo y estaba cambiando constantemente para que los demás me aceptaran”. He aquí otra cuestión a debatir: ¿realmente necesitamos alcanzar la perfección para sentirnos cómodos en nuestra piel o movidos por mero egocentrismo? ¿Deseamos vernos guapas para complacer a los demás?

Cuando alcanzar una talla treinta y dos es tu propósito, pregúntate qué vas a conseguir con eso. Cuántas cenas con amigas piensas perderte. Si, por otra parte, aquello que deseas es dejar de sufrir acné, deja a tu piel respirar. Me encanta el maquillaje, voy al gimnasio y me doy caprichos. No merece la pena vivir por y para la sociedad. No merece la pena dejarse influenciar por un ángel de Victoria’s Secret. El día que comienzas a aceptarte, descubres que en el equilibrio sí reside la virtud. Ese equilibrio está en salir a correr porque te apetece y, después, zamparte una pizza. O salir de casa un lunes sin una gota de maquillaje y sentirte atractiva. Volver por la noche, subirte a unos tacones y pintarte los labios, y continuar viéndote igual de guapa que a las ocho de la mañana.

Nunca vamos a ser perfectos y, en algún momento, caeremos en la cuenta de lo que realmente importa. Ni la talla ni las capas de base de maquillaje entran en juego, porque el día en que comienzas a aceptarte vuelves a renacer y eres feliz. Y eso es lo único que prevalece.

Alicia Keys. Foto: fault-magazine.com

Alicia Keys. Foto: fault-magazine.com

CC BY-NC-ND 4.0
El día en el que comienzas a aceptarte por María del Mar García Mazón está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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