Erasmus Dragon Khan

“Hola, mi nombre es Pepa, soy española, estudio periodismo en Murcia y me encuentro en Newcastle gracias al programa Erasmus” (para qué engañarnos llamándole beca). Aquí mi frase estrella, mi amiga y fiel compañera desde hace casi un mes. Un disco rayado repetiría menos esta introducción que yo. Y aun así, aun rezando estas vagas palabras mínimo una vez por día, aún, aún de los aúnes me despierto en “mi cama” creyendo que estoy en España. ¿Cómo he llegado hasta aquí?

El río Tyne atravesando Newcastle en un día soleado. Foto: Pepa Agüera.

El río Tyne atravesando Newcastle en un día soleado. Foto: Pepa Agüera.

Abróchense los cinturones porque la atracción va a comenzar. Es el primer paso, el punto de partida. Si estás pensando en embarcarte en la aventura Erasmus…., agárrate fuerte a tus sueños y repite conmigo: sí, me quiero ir a otro país; sí, también estoy cagado de miedo; y sí, voy a echar mucho de menos la comida española. Y siento decirlo, pero esta es solo la primera de las curvas que atravesarás en tu montaña rusa, digo… en tu Erasmus. “Me voy o no me voy” mientras deshojas una margarita… No hay tiempo para eso porque… ¡Sorpresa! El día límite para solicitar tu plaza ha llegado. Y ahí estas tú sin saber a qué rezarle, con los pies en España y el corazón dividido entre 3 países (tus preferencias). Salivas pensando en la rica pasta italiana, te emocionas con la hipotética mejora de tu inglés y los ojos se te iluminan mientras sueñas con todos los rincones nuevos que pisarán tus inquietos zapatos.

Y ¡Pum! La primera caída libre, os dije que os abrocharais los cinturones… Enhorabuena, te han asignado tu destino soñado. ¡Genial! Vas a irte donde querías. Pero… ¿y si no entiendes las clases en otro idioma…? ¡Vas a conocer a tantísima gente! Pero… ¿y si echas mucho de menos a los tuyos…? ¡Vas a aprender tanto! Pero… ¿y si no te adaptas a tu nuevo mundo…? Todo esto mientras da comienzo la más insulsa, aburrida y angustiosa parte de tu Erasmus: el papeleo. Bienvenidos al tramo más lento y tedioso de la montaña rusa. Fulanito o fulanita es tu tutor Erasmus, pero búscate la vida, porque vas a tener trabajo autónomo para rato intentando resolver la mitad de las ecuaciones que se explicitan en el acuerdo con tu universidad.  Tu universidad, dices mientras saboreas ese delicioso “tu”.

Tu universidad, esa que te manda mensajes advirtiéndote de la fecha límite para entregar la dichosa solicitud mientras tú sigues persiguiendo a tu tutor Erasmus mendigándole una firmita que, en ese momento, vale más que toda tu vida social junta.

Y ahora relájate, vas cuesta arriba en la Erasmus Dragon Khan, crees que lo tienes todo resuelto y que vas a poder disfrutar de un verano increíble. Así será, vas a disfrutar de un verano increíblemente excitante buscando techo donde cobijarte allí donde ahora aborreces todas las residencias, sus precios y sus -para nada acordes con la realidad- fotos. Pero aun con todo, quieres volar ya de tu zona de confort, de tu casa, de tu cobijo, de tu familia, de tu país.

¡Estás volando! Ahí está, ves como se aleja la tierra y las casas y los edificios se tornan cuadraditos en un puzzle inmenso. Y entonces te das cuenta de que el que se está alejando eres tú. Vas cuesta arriba en el avión y sin embargo toca caída libre en tu montaña rusa. Tienes ganas de correr y no sabes en qué dirección, pero entonces llegas, pisas tierra firme, respiras hondo (algo que no habías podido hacer durante todo el viaje), recuerdas por qué estás donde estás y te das cuenta… La Erasmus Dragon Khan era solo un entrenamiento, una atracción para los más pequeños, ahora es cuando estás montado en la de verdad.

Así que así es como llegué hasta aquí. Aquí, a 2700 km de mi hogar, con un ahora (y a menudo) estómago suplicante y delante de una olla vacía. En el maravilloso momento de tu llegada nunca imaginarás lo mucho que se llegan a echar de menos las lentejas de una madre… pero ese ya es otro tema.

CC BY-NC-ND 4.0
Erasmus Dragon Khan por Josefa María Agüera de Haro está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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