Jugando a la ruleta rusa

¿Llegaremos mañana sanos y salvos a clase?

  • Cuando llegar a la Universidad de Murcia se convierte en un juego de azar entre la vida y la muerte
  • La incorporación a la autovía en la entrada a la Universidad de Murcia es atravesada a diario por cientos de estudiantes, obligados a correr el riesgo de ser atropellados todos los días para llegar a su centro de estudio
Paso de cebra en la incorporación a la autovía. Realizada por: Gema Moreno Andreu

Paso de cebra en la incorporación a la autovía.
Realizada por: Gema Moreno Andreu

Este cruce, que a simple vista nos puede parecer normal, carece de señalización alguna, tanto de semáforos como de cualquier indicación de disminución de velocidad o de aviso de ser un paso frecuentado por una gran cantidad de personas.

Aunque es cierto que posee un paso de cebra, los coches acostumbran a salir directamente de la rotonda y no suelen detenerse.

Es más, cuando por fin te ceden el paso, no es extraño encontrarse con que un automóvil del carril paralelo se salte el paso de cebra, debido a que el vehículo detenido impide que tenga una correcta visibilidad; de tal manera que te ves obligado a frenarte en seco en mitad de la carretera, sin saber bien qué hacer porque si no te ha arrollado, por gracia divina, tampoco puedes volver a la otra acera porque el coche que se había detenido para dejarte pasar ya ha acelerado.

Tanto viandantes como ciclistas no podemos evitar día tras día el paso por este cruce, pero es claramente deducible que con una señalización correcta esto no ocurriría. Y es que no se puede vivir con el miedo de tener un accidente cada vez que vas a la universidad.

Cruce entre la Universidad de Murcia y Los Rectores. Realizada por: Gema Moreno Andreu

Cruce entre la Universidad de Murcia y Los Rectores. Realizada por: Gema Moreno Andreu

Personalmente, han estado a punto de atropellarme en este mismo cruce tres veces llevando solo un cuatrimestre en la Universidad de Murcia y, aunque no he presenciado ninguno, he podido oír casos similares a los narrados, en los que no parece haber muertos de milagro.

He estado planteándome, incluso, dejar de ir en bicicleta a la universidad, ya que, tras los altercados sufridos, a mis padres y a mí no nos hacía especialmente gracia que pasase por ahí dos veces al día como mínimo (ida y vuelta).

Sin embargo, aunque dejara de ir en bicicleta y fuese andando, el caso sería el mismo porque es el único acceso posible y debería pasar por él igualmente.

Parece increíble que en una sociedad desarrollada en pleno siglo XXI no haya un acceso adecuado para cosas tan simples como asistir a tu centro universitario, y provocar así que los estudiantes se vean obligados a utilizar otros medios de transporte más contaminantes para poder asegurarse, al menos, el llegar de una pieza a las aulas. ¿Sobreviviremos también mañana o esta vez no habrá tanta suerte?

CC BY-NC-ND 4.0
Jugando a la ruleta rusa por Gema Moreno Andreu está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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  • Antonio Contreras

    Hola Gema
    Gracias por tu publicación. Totalmente de acuerdo contigo. Además, los que subimos en bici al campus estamos indefensos ante la falta de accesos ciclables y seguros. Parece mentira que sea tan complicado ir a la Universidad de forma sostenible y saludable.Desde UMUenBici estamos intentando llamar la atención al respecto,a ver si alguien nos escucha….En nuestra web se recogen nuestras reivindicaciones http://www.um.es/web/umuenbici/
    Saludos
    umuenbici@um.es