La decepción del militante del PSOE

El socialista de toda la vida descubre con frustración y desánimo cómo los barones de su propio partido se acercan más al Partido Popular que al secretario general elegido democráticamente.

Militante del PSOE protestando en la puerta de Ferraz

Fuente: www.antena3.com

Pedro Sánchez es el primero de los cinco secretarios generales del PSOE elegido por primarias. Tiene detrás el respaldo de los 190.000 militantes del partido que le apoyaron con su voto. Eso tiene una serie de consecuencias, la primera es que aglutina una legitimidad mayor que los anteriores líderes socialistas al haber sido elegido por democracia directa en lugar de por la decisión de los altos cargos del partido. El derrocamiento de Sánchez por medio del golpe de estado de los barones abre una brecha democrática, de representación y de legitimidad en la organización: los argumentos que se esgrimen para atacar a Sánchez, aunque no son un asunto menor, no tienen el mismo peso que la decisión de todos los componentes del partido.

Se ha producido poco menos que una doble traición a las bases y a los votantes socialistas. Por un lado, una traición a los valores tradicionales del PSOE, en tanto en cuanto el PSOE es considerado como el opositor natural del PP y la alternativa a sus políticas conservadoras, y una de las prioridades del sector crítico parece ser regalarle el gobierno a Mariano Rajoy en bandeja de plata, junto con la cabeza del rebelde Sánchez. Por el otro, se han traicionado las promesas que se realizaron durante la campaña electoral. 5.424.709 personas votaron a Pedro Sánchez y su partido con el claro mandato de ser alternativa al Partido Popular. En eso se basó la campaña socialista.

Y, sin embargo, el militante del PSOE descubre con decepción y desánimo cómo los barones de su propio partido se acercan más a la derecha política que al secretario general elegido democráticamente. Líderes de la talla histórica de Felipe Gonzalez, que se ha convertido en la sombra de lo que fue, o Susana Díaz, la secretaria regional más votada y con una de las mayores tramas de corrupción del país, afirman estar más cerca del PP que de Podemos. Esto es algo que el tradicional militante socialista de izquierdas no entiende, porque como dijo Josep Borrell refiriéndose a los votantes de podemos “muchos de nuestros hijos están allí”.

Josep Borrell: “Hay que respetar a los votantes de Podemos. Entre otras cosas porque muchos de nuestros hijos están allí”

Susana Díaz, líder del sector crítico, junto a el dimitido Pedro Sánchez.

Fuente: www.gaceta.es

El hijo del militante frustrado del PSOE está ahora en Podemos por todo lo que representa este golpe de estado a Sánchez. La cúpula del partido está a años luz de lo que las nuevas generaciones progresistas esperan de la política. Aquel Felipe Gonzalez que enamoró en los 80 a nuestro militante socialista, vestido con chaqueta de pana y apelando a los obreros del país, se ha convertido en un oscuro personaje patrocinado por Endesa que resume todo aquello contra lo que un día luchó. Y los antiguos socialistas están decepcionados al no verse representados por su partido de siempre, por no reconocer a un PSOE que prefiere ceder el gobierno a la derecha antes que protagonizar una alternativa de cambio.

Con esta maniobra se puede producir una nueva estructuración del régimen de partidos en España. Este ataque, ya no a un alto cargo del partido socialista sino a una persona votada y respaldada hasta el final por las bases, puede provocar estragos en su base y su electorado. El militante decepcionado puede comenzar a sentirse huérfano, traicionado por su propio partido, avivándose así la lucha por la hegemonía de lo que se entiende como la izquierda del espectro político. Más claro, las diferencias que separan al militante socialista de su hijo militante en Podemos pueden hacerse más y más estrechas. Queda por ver cómo justifican los barones la posible abstención, o incluso si Rajoy prefiere forzar unas elecciones para seguir disfrutando del espectáculo mientras aumentan sus votantes.

En cualquier caso, este sucio movimiento por el control del poder en el PSOE del que hemos sido testigos solo tiene un beneficiario: Mariano Rajoy. Los barones del partido que se postula como la alternativa nos han acercado a un nuevo gobierno del PP. Y el militante socialista asiste perplejo, frustrado y decepcionado al esperpéntico espectáculo.

CC BY-NC-ND 4.0
La decepción del militante del PSOE por Jorge Sánchez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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