La vida sigue igual

  • Mariano Rajoy ya tiene equipo de ministros. Fátima Báñez, Mª Dolores de Cospedal, Luis de Guindos o Cristóbal Montoro son algunos de los nombres. Lo importante es saber cómo hemos llegado hasta aquí. 

¡Ya tenemos nuevo gobierno! ¡Se acabó la barbarie! ¡Viva Rajoy y las cadenas! Bueno, pongámonos serios. Mariano Rajoy ya es presidente del Gobierno de España tras más de 9 meses en funciones –un embarazo muy duro, sin duda– y, con él, de nuevo el Partido “Popular” vuelve a “reinar” en España, pero sin absolutismo esta vez. Hemos tenido que pasar por dos procesos electorales, ver a un Podemos sin poder, un PSOE sin la “S” y la “O” facilitando el gobierno a la derecha y el Partido Popular más impopular de toda la historia, pero por fin tenemos de nuevo un Gobierno rigiendo nuestro país.

El nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy, acompañado del rey Felipe VI. Foto: ElPaís

El nuevo ejecutivo de Mariano Rajoy, acompañado del rey Felipe VI. Foto: ElPaís

Ni qué decir tiene que no estoy contento con el nuevo gobierno, ni con lo que han elegido la mayoría de nuestros compatriotas, pero qué le vamos a hacer. No estoy contento porque parece que al pueblo español desde tiempos inmemoriales le va fuerte el sado-masoquismo, escogiendo la opción más nociva para el país. Y sí, por supuesto que es lo que quiero decir, el Partido Popular es la opción más nociva que puede haber en todo nuestro sistema parlamentario. Y los hechos están ahí. Desde su toma del poder en 2011 todo han sido malas noticias. Conflictividad social, incumplimiento de derechos humanos y derechos fundamentales recogidos en nuestra Carta Magna, desahucios en masa a familias que no podían pagar el alquiler debido a su paupérrima situación económica, entre otros.

En primer lugar, quiero resaltar la “archiconocida” y “amadísima” “Ley Orgánica de protección de la seguridad ciudadana Mordaza”;  una ley orgánica que es un sustento de la democracia, pero que va contra la democracia, contra la libertad de expresión, asociación y reunión. Un auténtico esperpento si lo pensamos con detenimiento. Con esta Ley Mordaza dejó de haber faltas, las cuales normalmente serían instruidas por un juez, y se convirtieron en infracciones administrativas, unas sanciones que imponen las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Si el multado desea recurrir, tiene que ser después de recibir la infracción. Quien decide en primera instancia si alguien es culpable de una infracción administrativa es la Policía. ¿Lógica? Personalmente yo no se la veo; lo que denoto es un creciente poder de la Policía al estilo canalla y rastrero de antaño, por no hablar de las manifestaciones, un ejercicio de la libertad que se está viendo limitado por normas absurdas que van en contra de eso mismo, de la libertad propia para decir lo que pienses y consideres. ¿Y sabéis qué es lo mejor de todo? ¡Que tienes que tener cuidado ya hasta con tus redes sociales! Porque, obviamente, hacer un “retweet” a un tweet apoyando una manifestación es un absoluto acto de terrorismo; y ya ni menciono las sanciones “actos de obstrucción que pretendan impedir que cualquier autoridad, empleado público o corporación oficial lleve a cabo sus funciones cuando ejecuten resoluciones administrativas o judiciales”, ¡Bingo! ¡Parar un desahucio es delito! E incido en la Ley Mordaza por no mencionar “la dependencia”. Mi mecha se encendería y no sé por dónde saldría en este artículo.

Y ya no es solo cómo han legislado, que también, sino lo que representa como institución una organización política absolutamente podrida y corrompida. Casi 1000 imputados por corrupción han militado –y aún muchos de ellos militanen el Partido Popular; casos de corrupción en los cuales se han llevado el dinero “a espuertas”. Caso Imelsa, Taula, Novo Cartago, Escombreras, Brugal, Emarsa, Palma Arena, Nueva Condomina, Puerto Lumbreras, Umbra, Pujalte… Mejor no sigo. Esto es el Partido Popular. Me he dejado el famoso caso de la salida a bolsa de Bankia para darle mayor importancia, o el caso Gürtel, dos casos que han hecho bastante daño en el PP, y han hecho daño porque los que en los años de bonanza se las daban de salvadores de la economía española ahora han acabado entrando en un coche policial agarrados por el cuello. Afortunadamente, todos esos que promulgaban que “no se podía vivir por encima de nuestras posibilidades”, mientras que se pegaban fiestas lujosas con alcohol y señoritas de compañía, han acabado pagando justos por pecadores. Llámalo karma, llámalo justicia, pero ha pasado.

Rodrigo Rato, el día en el que fue registrado su vivienda y posteriormente fue detenido. Fuente: Burbuja.info

Rodrigo Rato el día en el que fue registrado su vivienda y posteriormente fue detenido. Fuente: Burbuja.info

Y ahora, tras cuatro años de sacar la basura que estaba escondida bajo las alfombras y sacarle los colores al Partido Popular, vuelven a gobernar. Vuelve a gobernar con una ministra de Empleo que no ha cumplido con sus obligaciones, forzando así a mucha gente a tener que “buscarse el pan” en otro lugar. Vuelve a gobernar con un ministro del Interior que cobró sobresueldos en el Partido Popular. Vuelve a gobernar un ministro de Hacienda que ha perseguido el fraude de los más humildes, pero con el de las grandes empresas nos hacemos los ciegos, sordos y mudos. Y vuelve a gobernar un señor de Galicia que no sabe hablar inglés: “It’s very difficult todo esto”, Mariano Rajoy a David Cameron, y ni siquiera sabe hablar castellano: “España es una gran nación y los españoles muy españoles y mucho españoles”.

Comienza ahora el reloj de la democracia, el debate y la acción parlamentaria. No así el gobierno que, mirando en perspectiva, comenzará el desgobierno. Disfruten lo votado.

Rajoy en un pleno en el Congreso de los Diputados. Fotografía: ElConfidencial

Rajoy en un pleno en el Congreso de los Diputados. Fotografía: ElConfidencial

Imagen de perfil de Pablo Molina Martínez

Pablo Molina Martínez

Estudiante de Periodismo en la Universidad de Murcia. El deporte, mi pasión. Informar, mi vocación. Cartagenero, aficionado al fútbol y al FC Cartagena. Superándome día a día.

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La vida sigue igual por Pablo Molina Martínez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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