“Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop”

  • El pasado sábado se celebró en Lima (Perú) la final internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, la mayor competición de rap freestyle de habla hispana

El mundo de lo que se conoce popularmente como batallas de gallos cuenta cada vez con más seguidores. Estas competiciones en las que dos “gallos” o MCs se enfrentan en un duelo de rimas improvisadas se están convirtiendo en una moda que despierta afición y levanta pasiones en nuestras calles. El objetivo de este tipo de “batallas” es tratar de demostrar, verso a verso, la superioridad frente al rival, por lo que los gallos recurren continuamente a líneas ácidas e ingeniosas para golpearse de la manera más contundente posible.

La del sábado fue una de las más esperadas de los últimos años, ya que reunía a campeones y referentes de todas las competiciones celebradas tanto en latinoamérica como en nuestro país. Muchos nombres conocidos y muchas ganas de alzarse con el cinturón: Chuty, Arkano y Skone (España), Aczino y Jony B (México), Papo MC (Argentina), Tom Crowley y Drosse (Chile) o Jota (Perú) son algunos de ellos. Tras varios duelos trepidantes y muy igualados, España revalidó el título por tercer año consecutivo de la mano del malagueño Skone, tras la victoria de Arkano en 2015 e Invert en 2014.

"Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop"

Los 16 “gallos” participantes en el evento. Fuente: www.redbullbatalladelosgallos.com

El que estaba llamado a ser el mayor espectáculo del freestyle de todos los tiempos no tardó en verse ensombrecido por la polémica. Es cierto que este tipo de enfrentamientos suelen dar lugar a los juicios subjetivos y a que haya más de un seguidor disconforme con las decisiones que toman los jurados -generalmente, bajo bastante presión-. La frase “es que fue tongo” se ha convertido en el pan nuestro de cada día en el mundo del freestyle, y, como si de un evento deportivo se tratase, los comentarios posteriores a la improvisación acostumbran a opacarla por completo. Pero lo sucedido en Lima fue un paso más allá, y la afición exacerbada de muchos fue determinante en el transcurso de la competición.

"Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop"

Un seguidor en Lima pidiendo una ‘réplica’ (ronda de desempate). Foto: Galería de Facebook de la Red Bull Batalla de los Gallos

El público es un factor clave en una batalla de gallos. Su labor consiste en alentar a los participantes, haciendo ruido cada vez que se dice un punchline -rima contundente- de calidad. Es normal que el público tenga sus preferencias y, en un evento de este tipo, el localismo es inevitable. El MC local recibe el apoyo incondicional de su gente, ya sea peruano, chileno, argentino o español. No obstante, una cosa es animar a cierto freestyler, y otra muy distinta faltar al respeto a su oponente.Y es que los acontecimientos en Perú sobrepasaron sin lugar a dudas los límites de lo que se puede considerar respetuoso. En primera ronda, el MC peruano Jota se enfrentaba al mexicano Aczino, uno de los grandes favoritos y un enorme referente dentro del mundo de las batallas. El aliento del público a Jota fue espectacular, mientras que el mexicano tuvo que enfrentarse a un clima hostil que no solo incluía el silencio cada vez que completaba una buena rima, sino que llegó a derivar en abucheos y en el lanzamiento de algún que otro objeto.

En estas condiciones muchos competidores se ven superados y pierden la concentración. El gran favorito de la noche se tuvo que retirar temprano y las cosas no mejoraron conforme avanzaron las rondas. El silencio acompañó las intervenciones de los gallos extranjeros cuando sus rivales eran uno de los dos peruanos, y muchos no supieron sobreponerse. Solo la actitud de los españoles Arkano y Skone estuvo por encima de las circunstancias, llegando este último a vencer a Jota en una disputada final. El descontento de cierto sector del público se plasmó en insultos al revelarse el veredicto.

"Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop"

Skone se proclama vencedor de la competición. Fuente: www.redbullbatalladelosgallos.com

Hay que reconocer que la actitud de unos cuantos no debería ensuciar el comportamiento de las 23 000 personas que había en el recinto, puesto que, aunque todos quisieran ver ganar a su compatriota, muchos supieron aceptar el resultado y apoyaron a todos los gallos de manera imparcial. No son justificables la cantidad de insultos que está recibiendo el público peruano a través de las redes sociales, algunos cargados de xenofobia y racismo. El hip hop es una cultura que se basa en el respeto, siendo ese respeto lo que la sustenta y embellece. Todo aquel que siga las batallas de gallos debería tenerlo presente, especialmente ahora que son tan mediáticas. Un género que destaca precisamente por no discriminar a nadie y por ser una herramienta de crítica social y denuncia de las injusticias, no puede rebajarse a este tipo de comportamientos. Hagamos desde dentro más fuerte la unión de los miembros de esta cultura, país con país, MC con MC. Porque, como bien dijo antes de la final el host argentino conocido como Misionero: «Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop».

"Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop"

Abrazo de Skone y Jota durante la final. Fuente: www.redbullbatalladelosgallos.com

 

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Ana Cantero Ros

Estudiante de primer año de Periodismo, aunque siempre he tratado de escribirlo casi todo. Apasionada del rap y la cultura hip hop, de los idiomas, de la filosofía y de la música irlandesa.

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“Las fronteras las hacen los políticos, no el hip hop” por Ana Cantero Ros está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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