Lo que nos dejó el 20-D

Así queda el Congreso de los Diputados tras el 20-D. Fotografía de RTVE.

Así queda el Congreso de los Diputados tras el 20-D. Fotografía de RTVE.

  • Las elecciones generales 2015 ya son historia. Ahora, los españoles miran hacia la futura gobernabilidad del país, donde el debate y el diálogo prometen imperar. A continuación, repasaremos a modo de pinceladas lo que nos dejó el 20-D

1. El bipartidismo agoniza pero no ha muerto.

El Partido Popular gana las elecciones del 20-D. Fotografía de El País

El Partido Popular gana las elecciones del 20-D. Fotografía de El País

Muchos diagnosticaban un descenso mayor en la dupla PP-PSOE y un ascenso más pronunciado de Podemos y, sobre todo de Ciudadanos. Los populares han vuelto a ganar y los socialistas han obtenido la segunda posición en estos comicios. La salud del bipartidismo se ha resentido aún más; no cabe duda, pero sigue dando coletazos. Claro ejemplo en nuestra Región de Murcia, donde el PP ha conseguido los mejores resultados de toda España.

2. Las encuestas inflaron demasiado a Ciudadanos.

Albert Rivera durante la campaña electoral en Murcia. Fotografía de Alberto Martínez.

Albert Rivera durante la campaña electoral en Murcia. Fotografía de Alberto Martínez.

Recurramos al tópico: “las encuestas, son sólo encuestas”. En el caso de la formación naranja, el frenético ascenso de Ciudadanos en los sondeos durante los últimos meses creó unas expectativas que dibujaban a Albert Rivera como un serio candidato a la Moncloa. Lejos de ello, las urnas han hablado y el Partido de la Ciudadanía se ha quedado en esos 40 escaños. Sin embargo, Rivera tiene motivos más que suficientes para valorar de forma positiva sus resultados. Hace un año, cuando Podemos superaba en las encuestas incluso al Partido Popular, Ciudadanos ni aparecía en las quinielas. Su asalto a la presidencia se postulaba como una quimera. Con los resultados electorales en la mano, observamos que unos tres millones y medio de españoles han confiado en Ciudadanos, es decir, más del doble que en las elecciones autonómicas. Ciertamente, la ley electoral no ha jugado a su favor. Ahora, Albert Rivera tiene una representación considerable para ganar experiencia en clave nacional y demostrar que su partido no es un mero sucedáneo del PP. Mucho ojo a la formación naranja de cara al futuro.

3. UPYD, Izquierda Unida y Mas, los grandes derrotados.

UPYD fracasa al no conseguir representación. Fotografía de El Mundo.

UPYD fracasa al no conseguir representación. Fotografía de El Mundo.

Decía Andrés Herzog hace unos días que “UPYD iba a ser la gran sorpresa de este domingo”. Lo lamento mucho por la formación magenta. Su trayectoria descendente ha tocado fondo y el panorama que se le presenta a la fuerza que un día pudo ser la tercera vía en España se vislumbra negro tizón. De hecho, no entendía para nada el apoyo que, en redes sociales, se le brindó a Herzog el día del debate a cuatro. Los españoles no le han apoyado donde verdaderamente hay que sustentar a un partido: en las urnas. El avance de Podemos y Ciudadanos han dejado sin sitio a Unión Progreso y Democracia para siempre.

La ley electoral ha aniquilado de un plumazo también la representación de Izquierda Unida – Unidad Popular. La coalición de Alberto Garzón ha conseguido un resultado bastante pobre -2 escaños- resultado también de la fuerza con la que ha irrumpido la formación de Pablo Iglesias en el Congreso. Podrían haberse asociado, pero la unión no se concretó. Sus motivos tendrían.

Si estos comicios han provocado otro gran derrotado, ese sería, sin duda, Artur Mas. Esquerra Republicana le ha comido la tostada dentro de ese target de votantes a los que representan, pues han perdido la mitad de sus escaños. Además, el respaldo de Podemos a un hipotético referendum y la incapacidad de Mas para formar gobierno han determinado esta tendencia del pueblo catalán.

4. Pudimos

Pablo Iglesias ya ha fijado sus condiciones para negociar. Fotografía de Alberto Martínez.

Pablo Iglesias ya ha fijado sus condiciones para negociar. Fotografía de Alberto Martínez.

La formación púrpura de Pablo Iglesias ha experimentado un panorama contrario al partido de Albert Rivera. “Los sondeos suelen ser muy conservadores con nosotros“, advertía Iglesias en Murcia la semana pasada. Así ha sido. Podemos llegaba a la campaña electoral dubitativo ante el ascenso de Ciudadanos y la consolidación del Partido Popular como primera fuerza en estimación de voto. Al final, el sprint protagonizado por el partido de Pablo Iglesias les ha situado con una representación realmente importante. Podemos promete dar mucha guerra al PP si finalmente éste forma gobierno y no vacilará a la hora de plantear una moción de censura llegado el momento. Su pacto con el PSOE se antoja difícil, pues en territorios como Andalucía, los socialistas contaron con Ciudadanos. De hecho, Susana Díaz ya se ha apresurado a pedir que no se pacte con el partido morado. Pablo Iglesias ya ha fijado sus condiciones, que pasan por una reforma de nuestra Carta Magna. Tampoco olvidemos que Podemos se ha presentado a estas elecciones en coalición con otras fuerzas como En Marea, Compromís o En Comú Podem. Sobre el papel, dichos partidos apoyarán a Pablo Iglesias durante su andadura en los próximos cuatro años. El hecho  de que Podemos no haya concurrido a los comicios como lista única puede jugar en contra de unas hipotéticas negociaciones futuras pues, al fin y al cabo, son muchos los partidos que entran en juego.

5. 1 de cada 4 españoles no ha votado

Aunque la participación ha subido en unos cuatro puntos porcentuales –73,2% en 2015, frente al 68.9% de 2011– prácticamente un cuarto de los ciudadanos españoles se ha abstenido. Me parece un dato muy negativo. El país se jugaba mucho en estas elecciones y se juega aún mucho de cara al futuro. Parece que a buena parte de nuestros compatriotas les da igual. Si usted me lee y no ha votado, pregúntese por qué. Si la respuesta gira en torno al descontento, le recomiendo que la próxima vez vaya a su colegio electoral más cercano y vote nulo o en blanco, dependiendo de sus intereses. Ser demócrata implica decidir y, aunque moleste a más de uno, ello también incluye que quienes no toman parte en la fiesta de la democracia son libres de opinar. Con esto, sencilla y humildemente pido que no se insulte el voto ajeno y se respete la elección de cada hijo de vecino. Respeto, educación y democracia.

La participación aumenta respecto al año 2011. Fotografía de huffingtonpost

La participación aumenta respecto al año 2011. Fotografía de huffingtonpost

 

Imagen de perfil de Alberto Martínez

Alberto Martínez

Melómano, adicto al deporte y la información, interesado en la salud y la política. Stay strong and keep moving. #ImMadeOfSport

CC BY-NC-ND 4.0
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