Los vaqueros, si rotos, bien rotos

  • La moda del vaquero roto trae de vuelta el aire desenfadado y rebelde del movimiento punk, excepto en casos en los que se trata de un “quiero y no puedo”
Ramones en 1976. Fuente: The Fashionist.

Ramones en 1976. Fuente: The Fashionist.

Es un hecho que el vaquero es una prenda que está en el armario de cualquier persona, estrato social aparte. Pero esto no es así por casualidad. Muchos eventos acontecerían en la historia de este básico atemporal hasta hoy. El inmigrante alemán Levi Strauss sería el pionero, cuando tuvo la idea de usar tela de una tienda de campaña para fabricar un pantalón resistente al duro trabajo minero. Pasaría de ser una prenda prohibida en ambientes formales a un icono de la rebeldía en los 50, gracias a las leyendas de Hollywood como James Dean o Marlon Brando, entre otros, para llegar a ser producido por firmas como Saint Laurent en los 70. Pero si hablamos de vaqueros con “imperfectos”, esto no es ocurrencia de firmas como Zara o H&M. El denim roto, ya sea en chaquetas o pantalones, viene del movimiento punk de los 60 y 70.

Justin Bieber luciendo vaqueros rotos de la firma "Fear of God", del diseñador Jerry Lorenzo. Fuente: Daily Mail

Justin Bieber luciendo vaqueros rotos de la firma “Fear of God”, del diseñador Jerry Lorenzo. Fuente: Daily Mail

Jeans desgastados que no eran tan solo moda, sino una manera de mostrar la inconformidad con la sociedad, al igual que tantos otros movimientos de la época. Entonces era normal prejuzgar a quien lucía un jean roto con etiquetas como “sin techo” o “rebelde”. Y, en teoría, esa es la idea que deberían haber transmitido con la vuelta de la tendencia allá por 2010, en su mayor auge estos dos últimos años, como bien hacen algunos famosos, que si prestamos atención, son los mayores embajadores a nivel mundial de esta moda. Cantantes como Kanye West y Justin Bieber muestran un look auténtico y original, que realmente es el que acaba definiendo en gran parte lo que vamos a encontrarnos en cualquier cadena de tiendas de ropa.

Pero los diseñadores saben que no todo el mundo tiene el valor o no está dispuesto a vestirse como un famoso. Por ello, en algunos casos, el “roto” pasa por un filtro de “discreción”, el cual le quita todo el carácter y lo aleja de ser aquella prenda auténtica y desenfadada de años atrás. No puedo evitar sentir indiferencia cuando me encuentro con que lo que quieren vender es un pantalón al que parece que le han pasado un cúter por la parte de la rodilla, una simple raja, así, sin más. Y, encima, pretenden que paguemos más por ello. No creo que debamos cohibirnos de vestir como queramos. No tengáis miedo de coger unos vaqueros que ya no uséis, pasarles la tijera con un poco de maña, y darles un nuevo uso. O de comprar los más rotos de la tienda. Porque un vaquero bien desgastado es una prenda que te da un toque de autenticidad. Que no os engañe el señor Amancio Ortega vendiendo sus rotos “de vergonzoso”.

Imagen de perfil de Raúl Izquierdo Pujante

Raúl Izquierdo Pujante

Estudiante de 1º de Doble Grado en Periodismo e Información y Documentación. Deporte como vía de escape. Pasión por la música. Necesidad nata de expresar mi opinión.

CC BY-NC-ND 4.0
Los vaqueros, si rotos, bien rotos por Raúl Izquierdo Pujante está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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