No eres patriota por insultar a Piqué

  • El mal llamado patriota está consternado por la manga cortada de la camiseta de la selección. Pero resulta que un país es mucho más que un himno, una bandera o las mangas de una camiseta. La patria no es el símbolo, la patria es la gente
Gerard Piqué con las mangas cortadas durante el partido con la selección. Foto: BBC.com

Gerard Piqué con las mangas cortadas durante el partido con la selección. Foto: BBC.com

Unas mangas. El enésimo escándalo nacional de esta caza de brujas contra todo lo que difiera mínimamente del patriotismo oficial instalado en nuestro imaginario colectivo se debe a unas mangas cortadas. Esta caza de brujas se ceba especialmente con Gerard Piqué que, cuanto menos, es uno de los mejores centrales del estado. Piqué ha vestido los colores del combinado nacional en 86 encuentros, con los que ha ganado un Mundial y una Eurocopa. Está sobradamente probado su compromiso futbolístico con el equipo.

No así su corrección ideológica. Según parece, un futbolista no solo tiene que jugar bien, sino que, además, tiene que pensar bien. El problema de Piqué no es otro que el ser catalán y estar, en mayor o menor medida, de acuerdo con el Procés, amén de haberlo expresado públicamente en alguna ocasión.

De esta forma, Piqué se aleja de la idea oficial de patriotismo, que impregna todo tipo de símbolos nacionales como, por ejemplo, la selección o la celebración del 12 de octubre. Este patriotismo es tajante: España es una y no 51, no se admite ningún tipo de desviación plurinacional, no se reconocen las diferencias históricas y culturales de algunas de las regiones que componen el estado; centralismo absoluto, el Estado español se determina desde Madrid; el patriotismo son los símbolos y no los hechos, cualquier protesta contra el himno, la bandera, los desfiles, etc. es un ataque a todo el Estado; quien difiere de esta idea de patriotismo muestra su odio absoluto a España.

En el escándalo Piqué se han manifestado todas estas características del patriotismo oficial, que deriva de unas circunstancias concretas y específicas de la historia reciente de España. No significaría lo mismo si se mostrase la bandera nacional en una manifestación griega cuando protestan contra la injerencia europea en su economía que si se mostrase en España, protestando contra los recortes en sanidad. Allí, su bandera es un símbolo que representa la soberanía nacional frente al saqueo extranjero por parte de unas élites económicas, aquí no se podría utilizar en esos términos. Y esto es así porque tenemos un concepto equivocado de patriotismo.

Antonio y María del Carmen, la pareja amenazada de desahucio. Foto: publico.es

Antonio y María del Carmen, la pareja amenazada de desahucio. Foto: publico.es

Paralelamente al escándalo Piqué, estaba ocurriendo otra historia en el país. Una de esas historias que es mucho más trascendente que si un jugador corta las mangas de su camiseta: el desahucio de un matrimonio de ancianos que son sordomudos y analfabetos. Bankia quería dejar en la calle a esta pareja que avaló a su hijo para que se comprase una casa y dejó de pagar la hipoteca cuando perdió el empleo. Un caso como tantos otros que se han vivido en este país, en el que bancos rescatados con el dinero de todos después de quebrar por sus tropelías dejan en la calle a familias (con cuyos impuestos se ha pagado el rescate) porque no tienen trabajo para pagar la hipoteca. Este caso con el agravante de crueldad que supone querer dejar tirados a dos ancianos analfabetos y sordomudos.

Sin embargo, el mal llamado patriota no estaba pendiente de estos dos conciudadanos porque estaba consternado por esa manga cortada de la camiseta de la selección. Pero resulta que un país es mucho más que una canción sin letra, unos colores como bandera o las mangas de una camiseta. La patria no es el símbolo, la patria es la gente. La patria son los millones de personas que día a día se levantan y trabajan para que esto que llamamos España sea un lugar mejor.

Los patriotas se preocupan de que Bankia, que ha estado dirigido por personas como Rodrigo Rato –el de las tarjetas black- y que ha recibido 46 000 millones de dinero público, no deje en la calle a dos ancianos. Los patriotas se preocupan por la educación de los niños que estudian en barracones o por los universitarios que dejan sus estudios porque no pueden pagar las tasas. Los patriotas se preocupan por el copago, porque faltan camillas en los hospitales, porque hay gente que fallece esperando su turno para la operación que le puede salvar la vida. Los patriotas se levantan antes que el sol y se suben al andamio para dar de comer a su familia y para pagar, con sus impuestos, los derechos de todos.

Eso es ser patriota; poner el grito en el cielo por las mangas de una camiseta no tiene ni nombre.

CC BY-NC-ND 4.0
No eres patriota por insultar a Piqué por Jorge Sánchez está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

Noticias relacionadas