Nos tienen en su mano

Las compañías de bebidas energéticas y refrescos gaseosos se reinventan para seguir captando millones de clientes a lo largo y ancho de todo el mundo. Campañas publicitarias agresivas, sabores novedosos y colores atractivos llaman cada vez más al consumidor.


Hace unos días, subí un vídeo a YouTube opinando sobre algunas de las muchas latas de refresco y bebidas energéticas que colecciono en casa. Lo cierto y verdad es que, tras observar el resultado detenidamente, me paré a reflexionar cómo más de 100 bebidas distintas habían llegado hasta mí.

Algunas marcas incluyen grandes cantidades de azúcar. Fotografía de scientiablog.com

Algunas marcas incluyen grandes cantidades de azúcar. Fotografía de scientiablog.com

Como se puede comprobar en esos minutos de vídeo, me declaro un fan acérrimo de estos refrescos. No los consumo diariamente, aunque sí con cierta asiduidad. Las destacables cantidades de cafeína contenidas en algunas de esas latas llegan a los 180 miligramos en medio litro de bebida. Para que nos hagamos a una idea, según datos de la página aeromental.com, una lata de la archiconocida marca Monster Energy equivale a tomar tres cafés bien cargados. Una bomba que nos puede activar antes de un duro día de trabajo o bien dejarnos una taquicardia de recuerdo. Hablo con conocimiento de causa.

El piloto Valentino Rossi da nombre a un refresco de Monster Energy. Fotografía de masmoto.net

El piloto Valentino Rossi da nombre a un refresco de Monster Energy. Fotografía de masmoto.net

Ahora bien, ¿de dónde viene esta moda de las bebidas energéticas? Aunque la respuesta a esta pregunta puede resultar algo difusa, no tenemos más que encender la televisión o el ordenador y comprobar que muchos personajes públicos tienen relaciones de patrocinio con Monster Energy, Red Bull o Rockstar. Podríamos citar bandas musicales, pilotos, deportistas o equipos de fútbol.

Monster es una de las marcas más populares del sector. Fotografía de pinterest.com

Monster es una de las marcas más populares del sector. Fotografía de pinterest.com

Estas empresas dan un peso determinante al factor de la publicidad. Atraer al consumidor con colores que resaltan, formas arriesgadas, sabores nuevos, ediciones especiales, anuncios impactantes, cambios de diseño… Las estrategias para sobresalir en el mercado abundan. Tampoco se deben menospreciar las cantidades ingentes de azúcar de estos refrescos. Aunque muchas marcas optan por lanzar productos sin calorías, en algunos casos la presencia de azúcares es cuantiosa. Una botella de medio litro de Mountain Dew contiene el 70 % del azúcar que debe tomar una persona al cabo del día. Llegados a este punto, debemos preguntarnos por qué recurrimos a estas bebidas.

En casos puntuales como conducir distancias largas, estudiar varias horas o afrontar una jornada extraordinariamente exigente, pueden suponer una opción sumamente interesante. Sin embargo, no olvidemos que el cuerpo es sabio y tiene su propio ritmo. No conviene forzar la máquina más de lo necesario ni dejarnos seducir por los encantos de la publicidad. Dicho lo cual, quien suscribe estas líneas no se pone en contra de estos refrescos, ya que sería hipócrita por mi parte actuar así. Es más, seguiré tomándolos cuando necesite mi plus de cafeína, pero siempre con mucha moderación. Cuerpo sólo tenemos uno y dura para toda la vida.

Imagen de perfil de Alberto Martínez

Alberto Martínez

Melómano, adicto al deporte y la información, interesado en la salud y la política. Stay strong and keep moving. #ImMadeOfSport

CC BY-NC-ND 4.0
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