Pan y circo

Pan y circo, Foto: audioviator.blogspot.com.es

Pan y circo. Foto: audioviator.blogspot.com.es

La política española se ha transformado irremediablemente en los últimos años; habrá quien diga que para bien, quien diga que para mal, y otros seguirán con la máxima de “mismos perros con distintos collares”, solo el tiempo dirá.

Lo que es innegable es que el panorama político ha sufrido un vuelco; las normas de protocolo ya no son aplicables e impera el sálvese quien pueda. Ahora se estila el “disparen, apunten, fuego”, o lo que es lo mismo, “ataca a tu adversario que después ya buscaremos justificación y, si se tercia, seguiremos dando leña”. Resulta más rentable, a todas luces, soltar la liebre y luego retractarse, e incluso pedir perdón que permanecer callado en un rincón. El “populismo”, presente hoy día en todos los partidos en mayor o menor medida maneja muy bien los tiempos del escarnio publico. Cada día, tanto la izquierda como la derecha son muy conscientes del “quien da primero da mejor… y más fuerte”.

Partidos como Podemos llegaron prometiendo el pan,  aunque, sobre todo,  han traído el circo, y, oiga, si a los romanos les funcionaba, ¿quiénes somos nosotros para criticar nada? Ciudadanos parece más una agencia de contactos, o una web para encontrar pareja, que un partido político. El partido socialista es la nueva telenovela del país; si uno se pierde un capítulo, tendrá problemas para seguir la trama, una trama llena de lágrimas, traiciones y personajes que parecían muertos pero solo estaban de parranda. Y el partido popular, ¡ay, el partido popular!; si Mario Puzo hubiera presenciado algunas de sus “tramas”, es posible que pensara que la realidad supera a la ficción.

Situaciones como la de hace unos días en el Congreso, evidentemente me refiero a la negativa de Podemos a guardar un minuto de silencio, ponen de manifiesto que la política de este país es más digna de un sálvame que de una tertulia política, que no importa contra quién o qué apuntemos, solo importa vaciar el cargador, hacer mucho ruido para ser vitoreados, como los antiguos gladiadores, y si con ello conseguimos el odio de nuestros adversarios, pues mejor que mejor. A enemigo que huye… le disparo por la espalda.

Y, mientras tanto, la población, que decimos estar hastiados, presencia el show esperando el próximo disparo, la carnaza, esperando a que, como dice Andrés Calamaro en su canción, nos reemplacen el pan por Clonazepam, pero que no nos priven del circo.

Imagen de perfil de Diego Marín Ruíz

Diego Marín Ruíz

CC BY-NC-ND 4.0
Pan y circo por Diego Marín Ruíz está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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