¡Que llueve en Murcia!

Ya era hora. Por fin hemos podido ver cómo las gotas caían sobre los tejados, ensuciaban las ventanas, las calles estaban mojadas y ese peculiar sonido del agua al aterrizar en la superficie era música para nuestros oídos. Seguramente no he sido el único murciano que ha levantado las orejas para deleitarse con ese reconfortante golpeteo de la lluvia, seguido por la expresión: “Ya está bien que caiga algo”.

Sí, porque en la Región de Murcia nos estamos “secando” a un ritmo nunca visto. No llueve… y es para alarmarse. Por eso cuando lo hace, estamos de enhorabuena.

El Día de la Hispanidad, que celebró nuestro país el pasado miércoles 12 de octubre, no tiene ni punto de comparación con el jueves 13 para los murcianos. Puede parecer algo absurdo, pero no lo es. Cuando llueve en Murcia es para festejarlo, dada la situación de sequía extrema que estamos viviendo desde hace unos cuantos años ya. Nuestros ríos y embalses están en alerta roja ante la ausencia de ese elemento natural tan importante para el ser humano: el agua.

Caracol sobre agua de lluvia. Foto: Iván Sevilla

Caracol sobre agua de lluvia. Foto: Iván Sevilla

Estábamos y seguimos estando tan mal que nuestros vecinos nos tienen que ceder parte de sus reservas. Así creo que decidieron construir el famoso trasvase Tajo-Segura, allá por el año 1979. Los embalses de Entrepeñas y Buendía -situados en el noreste de Castilla-LaMancha– son el punto de partida del caudal que culmina en el Azud de Ojós (Murcia). Posteriormente se construyeron varias ampliaciones con el objetivo de ayudar también a zonas necesitadas de Alicante y Almería. Ha sido una infraestructura no exenta de polémica por su rentabilidad o las opiniones contrarias de aquellos manchegos, poco contentos con el impacto que generaba. Pero de eso no toca hablar ni aquí ni ahora.

Hablemos mejor de este fenómeno tan extraño de ver en tierras del sureste peninsular. ¡Algo tan simple, tan natural y tan normal como es una gota que sale disparada del interior de esas blancas y grises figuras del cielo! ¿Tan raro resulta que no llueva? Que yo sepa, vivimos en la Tierra… no en Marte. Además, no estamos solos. Los almerienses comparten nuestra frustración con sus parajes desérticos que cualquiera confundiría con el Sahara Occidental.

Trasvase Tajo - Segura. Foto: eldiario.es

Trasvase Tajo-Segura. Foto: eldiario.es

El hecho es tan especial que me ha sorprendido ver en El tiempo de la 1 las primeras imágenes -nada más empezar- de la capital murciana bajo la capa de lluvia que había estado cayendo esa mañana. Se ven muy pocos paisajes así a lo largo del año, es digno de retratar. Y si no llueve apenas, lo que es la nieve… ni con realidad virtual.

Fuera de bromas, es un problema muy serio. Somos la comunidad autónoma que más paga por el precio de este líquido. Yo he llegado a ver facturas bimestrales de hasta 80 euros -de los cuales solamente unos 35 son del consumo- entre tres personas de un piso. Traer agua cuesta mucho y por eso se está intentando que las desaladoras murcianas aporten más, pero la realidad es bastante triste porque no son nada rentables. Una situación muy complicada si vamos más lejos y pensamos en los miles de murcianos que viven de la agricultura.

Pero bueno, relajemos tensión recordando ese bonito jueves lluvioso que reunió a todos aquellos paraguas -abandonados en las profundidades de las casas- que salieron en la búsqueda de las ansiosas gotas de agua. Un agua que nos da vida y esperanza para que esta situación cambie a mejor. Ojalá vengan más días así y podamos bailar más bajo la lluvia, como diría nuestra gran Ruth Lorenzo. Dancing in the rain.

CC BY-NC-ND 4.0
¡Que llueve en Murcia! por Iván Sevilla Fernández está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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