¿Una nueva educación?

¿Por qué España es líder de la Unión Europea en fracaso escolar? ¿Somos conscientes de la importancia que tiene la educación para nuestra sociedad? ¿Se necesita un cambio de pedagogía? ¿Ponen los maestros demasiados deberes a los niños? ¿A qué nos referimos cuando hablamos de educación bulímica?

Estas son las dudas que plantean padres, profesores y alumnos acerca de nuestro actual sistema educativo. Siempre se ha dicho que formar a los niños desde bien pequeños es esencial para el futuro de ellos mismos y del conjunto de la sociedad, pero… ¿y si algo está fallando? No es normal que llevemos más de 10 años con unas cifras de fracaso escolar tan malas y que sigamos siendo líderes europeos en abandono escolar prematuro.

Este abandono se refiere a los jóvenes de entre 18 y 24 años que han conseguido superar los estudios obligatorios, es decir, la ESO, pero no han continuado estudiando ni bachillerato, ni grado medio de formación profesional ni cualquier otro curso de formación no reglada.

Veamos esto con algún dato: el año 2015 terminó con un abandono escolar prematuro del 19’97 % según la Encuesta de Población Activa (EPA). Aún estamos lejos de la media comunitaria del 11 %, a pesar de reducirse bastante el porcentaje con respecto al 30 % que alcanzaba en 2006.

Por comunidades autónomas los números varían de manera relevante, pues las mayores tasas se registraron en Baleares (27’7 %) y el sur peninsular – en la Región de Murcia un 23’5 % -, y las menores en País Vasco (9’4 %), Cantabria y Navarra. Resulta curiosa esa diferencia entre estudiantes del norte y del sur, quizás algo debe de modificarse también a nivel autonómico si quieren cumplir el objetivo marcado por el gobierno de reducir la cifra hasta el 15 % en 2020.

Aula de un colegio

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Las estadísticas revelan que en materia educativa España tampoco funciona. Entre las principales preocupaciones de los españoles figuran el paro, la corrupción y la economía…pero no la educación. Y digo esto porque para lograr una sociedad mejor se empieza en el colegio y, sin embargo, parece que no nos hemos percatado de la importancia que conlleva la buena formación de los niños. Algo no encaja cuando tenemos esas lamentables cifras de fracaso escolar y: primero, las horas de clase que se dan superan la media de la OCDE (4.245 horas por 2.922 de media, en secundaria) y segundo, estamos entre los cinco países que más deberes ponen para casa con seis horas y media, también en secundaria. Estudiar tanto para unos resultados que no lo justifican:

  • Nos situamos por debajo de la media en ciencias naturales y matemáticas.
  • A los 15 años, uno de cada dos alumnos ha repetido alguna vez.

Existe un debate entre si ponen demasiados deberes o no a los niños. La OMS ya ha advertido del aumento de problemas tanto físicos como psicológicos relacionados con el estrés escolar. Muchos padres se quejan de ello:

“A un niño no se le puede estresar ya desde pequeño pensando en el adulto que será; hay que dejarlo que juegue y disfrute más”.

También se habla de una educación bulímica que contiene la fórmula de estudiar: vomitar en el examen y al poco tiempo, olvidarlo todo. Cierto es, y los exámenes siguen siendo el método de evaluar el conocimiento. La clave es cambiar memorizar por aprender, porque parece que memorizar no siempre es aprender. Vayamos a un ejemplo muy claro: ¿De qué le sirve a un estudiante de medicina sacar notas de 10 en los exámenes si luego en la práctica no sabe cómo actuar? Sí, esto sucede y no lo digo yo, lo advierten los propios alumnos de la carrera cuando ven a sus compañeros en esas situaciones. ¡Mucho cuidado! Que luego los contratan antes que a otros por mejores notas… y es la vida de un ser humano la que está en juego.

La solución está en innovar e idear fórmulas más efectivas que permitan comprobar que la persona ha aprendido y será capaz de aplicarlo correctamente en el futuro.

Algunos profesores han promovido iniciativas novedosas en sus centros, con el fin de adaptar la metodología de aprendizaje al tipo de alumnos. Por ejemplo, en el colegio Manuel Núñez de Arenas, en Vallecas (Madrid), los maestros enseñan mediante proyectos y talleres de trabajo cooperativo, atendiendo a las capacidades e intereses de cada niño. Y es que no todas las poblaciones son iguales en el ámbito económico y social, por tanto no cabe implantar una pedagogía idéntica para todos los centros educativos.

La nueva educación

casadellibro.com

 

El mejor profesor de España y que fue candidato a mejor del mundo, César Bona, da las claves para la nueva educación, que él ya practica con sus alumnos: “Cada niño es un universo y no basta con llenarles la cabeza de datos, sino que hay que facilitarles herramientas como conocimiento, empatía, sensibilidad y resiliencia para que puedan salir fortalecidos de situaciones adversas”. Bona considera que todo profesor debe tener ilusión y confianza, saber escuchar y respetar, ayudar al niño a sacar su creatividad, ser humilde y mantener siempre el equilibrio entre exigencia y cariño.

 

El papel del profesor es fundamental, es nuestro guía para el futuro. Pero profesores los hay de muchos tipos, unos aman su trabajo y otros simplemente se dedican a ofrecernos un servicio más, el de la educación. Y eso no debe ser así, parece una tontería pero la actitud y ganas que tenga puede ser determinante en el alumno. Porque el conocimiento nos da la vida; si no sabemos hacer nada estamos muertos.

CC BY-NC-ND 4.0
¿Una nueva educación? por Iván Sevilla Fernández está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivar 4.0 Internacional.

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