Y yo que me alegro


Raúl Álvarez 'Auronplay' se enfrentaba a las preguntas de Risto Mejide. Fotografía de @Auronplay

Raúl Álvarez ‘Auronplay’ se enfrentaba a las preguntas de Risto Mejide. Fotografía de @Auronplay

Debo apuntar inicialmente que me declaro seguidor de Risto Mejide desde que a alguna mente iluminada se le ocurriese otorgarle el papel de entrevistador en un formato como ‘Viajando con Chester’ o el actual ‘Al Rincón de Pensar’. Sin embargo, el motivo de peso para ver su última entrega radicaba en la presencia del conocido youtuber Raúl Álvarez, más conocido como ‘Auronplay‘. No voy a entrar demasiado en el contenido de la entrevista, pero hay algo que sí me gustaría comentar. Por todos es sabido que YouTube se ha convertido en un grandísimo escaparate para las marcas y para los youtubers. Yo, personalmente, aplaudo a gente como Auronplay. Puede ser que su humor tenga un trasfondo de bullying, deje en inferioridad a los demás o recurra al insulto sencillo, pero oye, a mí me gusta. Sencillamente me hace reír y disfruto viendo su trabajo.

Yo soy un convertidor de mierda. Auronplay. 

DJ Padrino debe su fama a un vídeo crítica de Auronplay. Fotografía de foroparalelo.com

DJ Padrino debe su fama a un vídeo crítica de Auronplay. Fotografía de foroparalelo.com

A millones de personas nos gusta el humor que estos personajes nos regalan a través de una cámara, un micro y algunos conocimientos de edición. Ser youtuber no es fácil porque esa chispa necesaria la tienen muy pocos. Convertir “vídeos de mierda” -tal y como los definía ‘Auron’ en la entrevista- en algunos minutos de risa frente a una pantalla es un logro. Además, considero que toda la gente que consigue vivir de ello denota una gran inteligencia. Echemos un vistazo, sin ir más lejos, al DJ Padrino, más conocido como el pinchadiscos que “se fuma el WiFi“. Esta persona ha sabido aprovechar la fama corta y efímera, consecuencia de las críticas de Auronplay. Otro claro ejemplo sería el grupo de rap del actor Eduardo García.  No sé si su tema ‘Burlaos‘ habría alcanzado la repercusión que ha conseguido gracias a la crítica de Auronplay. Bajo mi punto de vista, ni por asomo. De una manera u otra, un intérprete que ya iba quedando en el olvido ha originado una moda que creo que ni él imaginaba. Y yo que me alegro.

Auronplay posa junto al actor Eduardo García. Fotografía de @Auronplay.

Auronplay posa junto al actor Eduardo García. Fotografía de @Auronplay.

Auronplay está sabiendo gestionar su fama de forma maestra. Su actividad no se limita únicamente a subir vídeos, ya que presenta un espectáculo junto a Wismichu, ha trabajado como actor de doblaje y ha sacado un libro. Sobre este punto, no consideraría su publicación, y mucho menos la de El Rubius, literatura de calidad. Pienso que las razones son más que evidentes. No olvidemos que quienes les han subido donde están somos todos nosotros, los que visitamos sus vídeos cada vez que nos aparece la notificación de rigor. Ellos nos deberán siempre el crecimiento profesional que han experimentado pero, ojo, nosotros les debemos horas y horas de entretenimiento.

En síntesis, puede ser que algunos youtubers rocen siempre esa falta de respeto, el humor negro o el insulto. Quizá sea inapropiado mofarse de algunas cosas que aparecen en sus vídeos. A lo mejor los millones de personas que les aplaudimos nos estamos equivocando; aunque, si me lo permiten, yo disfruto y seguiré disfrutando con ellos. Decir lo contrario sería mentir. No significa que un servidor defienda los insultos como tal. Ni mucho menos. Sí me gusta la forma en la que Auronplay critica a los protagonistas de sus vídeos con ese humor tan característico. No es lo mismo. Si además estos youtubers han sabido rentabilizar lo que empezó siendo para ellos una afición, pues olé por ellos o, dicho de otro modo, y yo que me alegro.

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Alberto Martínez

Melómano, adicto al deporte y la información, interesado en la salud y la política. Stay strong and keep moving. #ImMadeOfSport

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