Situación crítica en la bajada de las criptomonedas

Sin duda, el año 2017 fue uno de los más importantes para todo el negocio que englobaba las criptomonedas. Tanto Bitcoin, como Ether como Ripple se encontraban en un momento muy bueno. Eso sí, a comienzos del 2018 ya se empezó a notar que algo no funcionaba bien y comenzaron a caer en picado. Es más, Bitcoin pasó de superar los 20.000 dólares a final de año, a quedarse en 8.000 a mediados de enero y de los 800,000 dólares que alcanzaron, a los 365,000 que apenas tienen ahora. De hecho, de un total de 100 monedas, tres crecen ligeramente mientras que, las 97 restantes, caen en picado sin frenos. ¿Los culpables? China y Corea del Sur son las principales sospechosas.

Corea del Sur impidió que los responsables del cambio de criptodivisas y los bancos tuvieran relación y, además, también prohibió el acceso de los operadores de fuera. Con ello, los valores que tenían estas nuevas monedas creció bastante. También el Ministerio de Justicia de Corea del Sur ha declarado su intención de vetar estos cambios y tomar medidas nuevas contra ese mercado. De hecho, desde los propios bancos se ha pedido que el intercambio de monedas virtuales y empresas o personas físicas. Y, también, que los mercados de cambios que operaban localmente lo hicieran. Por tanto, la caída del Bitcoin y de otras criptomonedas estaba más que asegurado.

Otro de los factores que ha llevado a esta bajada considerable es que, en Indonesia, también se han prohibido todas las transacciones que lleven incluidas criptomonedas. Es más, parece que todos los países asiáticos se hayan puesto de acuerdo para vetarlas. También en Ministro de economía de la India aseguraba que en su país no se iban a aceptar las criptodivisas como moneda legal y que iba a hacer todo lo necesario para eliminar su utilización como forma de pago.

Fuera del control de los gobiernos

Cabe destacar que las criptomonedas son monedas virtuales que se pueden intercambiar u operar como otro tipo de divisa tradicional, eso sí, escapando del control de los gobiernos y del resto de entidades financieras. Es por este el motivo por el que los organismos no están a favor de su uso y su comercialización. Ese hecho y el que no se dejen ‘cambiar’ por los vaivenes de la economía de un país en concreto y que pueden operarse las 24 horas del día y los 365 días al año, las hacen perfectas para intercambiar dinero entre países de punta a punta del mundo sin que exista ningún tipo de control sobre ellas.

Lo que tendremos que ver en un futuro es si estas criptomonedas van a seguir bajando o si, por el contrario, van a convertirse en un método de pago aun más extendido y consiguen, algún día, llegar sustituir al dinero en efectivo. Un hecho que, de momento, queda bastante lejos de convertirse en una realidad. Pero, como siempre, en el mundo de las nuevas tecnologías nada es seguro y puede darse cualquier tipo de sorpresa.